Al Jolson (26 de mayo de 1886 - 23 de octubre de 1950), nacido Asa Yoelson, fue un cantante y actor lituano-estadounidense. Nacido en una familia judía en lo que hoy es Lituania, emigró a Estados Unidos con su familia siendo niño. Su carrera profesional se extendió desde 1911 hasta su muerte en 1950, y durante gran parte de ese tiempo fue una de las mayores estrellas del entretenimiento popular en Estados Unidos; la prensa y el público lo llamaron "el mayor animador del mundo".
Jolson destacaba por un estilo vocal sentimental y melodramático que combinaba la teatralidad del vaudeville con un dominio expresivo de la canción popular. Su manera de interpretar—llena de énfasis, cambios de ritmo, improvisaciones y contacto directo con el público—contribuyó a que muchas canciones se convirtieran en éxitos perdurables. Entre sus éxitos más recordados están temas como "Swanee", "My Mammy", "Toot, Toot, Tootsie" y "Rock-a-Bye Your Baby with a Dixie Melody". Además de su trabajo en el escenario, fue una figura importante en la industria discográfica y la radio de la época.
Jolson influyó en muchos cantantes famosos. Algunos de estos cantantes fueron Bing Crosby, Judy Garland, el artista de rock y country Jerry Lee Lewis y Bob Dylan. Dylan dijo que Jolson era "alguien cuya vida puedo sentir". Su forma expresiva de interpretar canciones y su habilidad para conectar con audiencias masivas dejaron huella en varias generaciones de intérpretes.
En el cine, Jolson tuvo un papel decisivo en la transición al cine sonoro. Cantó y actuó en la primera película sonora de larga duración, The Jazz Singer, en 1927, un hito que ayudó a establecer el cine hablado y musical como el formato dominante. Tras ese éxito protagonizó otras películas de gran popularidad, entre ellas The Singing Fool (1928), que fue uno de los mayores éxitos comerciales de su tiempo. En la década de 1930 continuó actuando en numerosos espectáculos y filmes musicales.
Una película biográfica sobre su vida, The Jolson Story, se estrenó en 1946 y, como señala la historia del cine, obtuvo reconocimiento en los Oscar; el papel de Jolson fue interpretado en pantalla por Larry Parks, mientras que las canciones fueron presentadas con la voz del propio Jolson. La secuela, Jolson Sings Again, llegó en 1949 y fue nominada a tres Oscars. Estos filmes reavivaron el interés del público por su figura en la posguerra.
Tras el ataque a Pearl Harbor, Jolson fue una de las primeras grandes estrellas en dedicar tiempo y esfuerzo a entretener a las tropas durante la Segunda Guerra Mundial, realizando giras para las fuerzas armadas y participando en programas de apoyo al esfuerzo bélico. De nuevo, en 1950, se convirtió en la primera estrella que actuó para los soldados en Corea, donde realizó una intensa serie de presentaciones: hizo 42 espectáculos en 16 días, en condiciones a menudo difíciles. Estas actuaciones le granjearon un lugar destacado entre los artistas que contribuyeron al ánimo de las tropas.
Una práctica controvertida en la carrera de Jolson fue su uso ocasional de maquillaje de negro (blackface), una convención teatral heredada del siglo XIX que hoy se considera racista y ofensiva. En su época, el blackface formaba parte del lenguaje escénico popular; sin embargo, la valoración moderna de esta práctica es muy crítica. La relación de Jolson con la comunidad afroamericana fue compleja: por un lado, incorporó estilos musicales afroamericanos como el jazz y el blues en su repertorio y contribuyó a popularizarlos entre audiencias blancas; por otro, su uso del blackface y ciertas representaciones refuerzan estereotipos raciales. Ya en 1911 se hizo conocer por su postura en contra de la discriminación de los negros en Broadway, y su estatus y visibilidad ayudaron en ocasiones a abrir puertas a artistas negros.
La teatralidad de Jolson y su promoción —aunque ambigua y a veces contradictoria— de la presencia de intérpretes, dramaturgos y compositores negros contribuyeron, en distintos grados, a allanar el camino para figuras como Cab Calloway, Louis Armstrong, Duke Ellington, Fats Waller y Ethel Waters. Al mismo tiempo, el legado de Jolson sigue siendo objeto de debate: se le reconoce como pionero en llevar cierta música afroamericana a públicos masivos, pero también se le cuestiona por las formas en que lo hizo.
En lo personal, Jolson fue conocido por su carácter apasionado y su entrega al espectáculo; se casó varias veces y su vida privada, como la de muchas estrellas, tuvo altibajos. Falleció el 23 de octubre de 1950 en San Francisco, dejando atrás una carrera que marcó profundamente el entretenimiento popular estadounidense. Su figura permanece en la historia del espectáculo tanto por sus innovaciones y su influencia musical como por las controversias asociadas a las prácticas raciales de su época.
Legado
- Importancia histórica: figura clave en la transición al cine sonoro y en la popularización de canciones que hoy son standards.
- Influencia musical: su estilo afectó a generaciones de cantantes y artistas populares.
- Controversia y debate: su uso del blackface y la representación de la música negra generan críticas contemporáneas, mientras que su apoyo a algunos artistas afroamericanos es reconocido.
- Reconocimientos: su vida y carrera han sido objeto de películas, documentales y estudios sobre la historia del entretenimiento en Estados Unidos.

