Alfred Emanuel "Al" Smith (1873–1944) fue una figura central de la política estadounidense de principios del siglo XX. Alcalde por formación, llegó a ser elegido gobernador de Nueva York en cuatro ocasiones y se forjó la reputación de reformador pragmático. Su candidatura presidencial demócrata de 1928 lo convirtió en el primer católico en aspirar seriamente a la Casa Blanca, y su trayectoria combinó logros legislativos con la compleja relación que mantuvo con la maquinaria política de Tammany Hall y con los movimientos sociales de su tiempo.
Política, reformas y carácter público
Como gobernador durante la década de 1920, Smith impulsó una batería de reformas orientadas a modernizar la administración pública y mejorar las condiciones laborales y sociales. Apoyó leyes sobre seguridad laboral, ampliación de servicios sociales estatales y mejoras en infraestructura urbana. Aunque su carrera estuvo vinculada a las redes políticas de la ciudad de Nueva York, buscó presentarse como un gestor eficiente que aplicaba soluciones técnicas y administrativas más que clientelismo puro.
Postura sobre la prohibición y el voto étnico
Smith fue un crítico declarado de la prohibición, postura que le valió el apoyo de amplias capas urbanas, inmigrantes y votantes católicos que rechazaban la injerencia moralizante del gobierno en la vida privada. Su condición de católico influyó tanto en su base de apoyo —atrajo a votantes étnicos de ciudades industriales— como en la oposición que enfrentó en regiones rurales y protestantes, donde surgieron temores (a menudo exagerados) sobre supuestas lealtades religiosas que pudieran condicionar su actuación política.
La campaña presidencial de 1928 y sus consecuencias
En la elección de 1928, Smith fue nominado por el Partido Demócrata y se enfrentó al republicano Herbert Hoover, quien capitalizó la prosperidad económica de la época. Además de las diferencias programáticas, la campaña estuvo marcada por prejuicios religiosos y culturales que contribuyeron a la derrota de Smith frente a Herbert Hoover. La elección demostró la creciente división entre las ciudades industriales, donde Smith obtenía buenos resultados, y el electorado rural y del sur, donde su candidatura resultó impopular.
Relación con Franklin D. Roosevelt y últimas décadas
En 1932 intentó nuevamente influir en la política nacional, pero fue desplazado en el proceso de nominación por su antiguo aliado Franklin D. Roosevelt. Durante los años siguientes se distanció progresivamente de Roosevelt y se mostró crítico con algunas facetas del New Deal, privilegiando una postura más favorable a la iniciativa privada y a soluciones administrativas distintas a las que proponía la Casa Blanca. Tras su carrera política activa, se dedicó a negocios y a actividades públicas en Nueva York.
En reconocimiento a su fe y su papel como laico católico prominente, el Papa le otorgó en 1939 el título de Chambelán Papal de la Espada y la Capa —un honor laico de la Santa Sede conocido actualmente como Caballero de Su Santidad—. Al Smith falleció el 4 de octubre de 1944 en el Hospital del Instituto Rockefeller, víctima de un ataque al corazón, poco después de la muerte de su esposa; su fallecimiento fue recogido en sendos obituarios y memorias de la época (fuentes contemporáneas). Está enterrado en el cementerio del Calvario.
Datos relevantes y legado
- Fue el primer candidato presidencial católico de un gran partido en Estados Unidos, lo que abrió un debate público sobre religión y política.
- Su administración en Nueva York marcó avances en servicios sociales, regulación laboral y organización administrativa estatal.
- Su derrota en 1928 evidenció líneas de fractura cultural y regional en el electorado estadounidense de la época.
- Mantuvo una relación ambivalente con las estructuras partidarias urbanas, especialmente con Tammany Hall, alternando cooperación y autonomía.