433 Eros es el primer asteroide cercano a la Tierra (NEA) que se encontró. Lleva el nombre del dios griego del amor, Eros (griego Ἔρως). Es un asteroide de tipo S de unos 13 × 13 × 33 km de tamaño, el segundo asteroide cercano a la Tierra (NEA) más grande después de 1036 Ganymed. Pertenece a la familia Amors. Es el primer asteroide del que se tiene constancia que cruza dentro de la órbita de Marte. Eros es uno de los pocos NEA de más de 10 km de diámetro. Se cree que es más grande que el asteroide que hizo el cráter de Chicxulub en Yucatán y que probablemente causó la extinción de los dinosaurios.

Descubrimiento y nombre

Eros fue descubierto a finales del siglo XIX y recibió el nombre del dios mitológico griego del amor por la tradición de asignar nombres clásicos a los asteroides. Su denominación numérica, 433, refleja el orden de su confirmación en el catálogo de asteroides.

Órbita y observación desde la Tierra

Como miembro de la familia Amors, la órbita de Eros se aproxima a la Tierra pero originalmente no la cruza de forma regular como lo hacen los objetos de la familia Apollo. Sin embargo, sus parámetros orbitales le permiten, en determinadas condiciones y a largo plazo, pasar a ser un objeto que cruce la órbita terrestre. Los objetos en órbitas como la de Eros son dinámicamente inestables a escalas de cientos de millones de años debido a interacciones gravitatorias con los planetas.

El 31 de enero de 2012, Eros pasó cerca de la Tierra a 0,1787 unidades astronómicas (16,6 millones de millas). Esto es unas 700 veces más lejos de la Tierra que la Luna. Tuvo un brillo de +8,1 de magnitud visual.

Durante raras oposiciones, cada 81 años, como en 1975 y 2056, Eros estará directamente alejado del sol, visto desde la Tierra. Entonces, Eros puede alcanzar una magnitud de +7,1, que es más brillante que Neptuno y más brillante que cualquier asteroide del cinturón principal excepto 4 Vesta (y a veces 2 Pallas y 7 Iris). En el momento de la oposición, el asteroide parece detenerse en su lugar en comparación con las estrellas del cielo. A diferencia de la mayoría de los objetos del sistema solar, nunca parece estar retrógrado (retroceder por el cielo) desde nuestra perspectiva.

Visita de la sonda NEAR Shoemaker

Eros fue visitado por la sonda NEAR Shoemaker (Near Earth Asteroid Rendezvous), la primera misión diseñada para orbitar y estudiar detalladamente un asteroide cercano. NEAR Shoemaker orbitó Eros y tomó numerosas fotografías de su superficie, mapeando su topografía, morfología y composición en alta resolución. El 12 de febrero de 2001, al final de su misión, NEAR aterrizó en la superficie del asteroide utilizando sus chorros de maniobra; con ello se convirtió también en la primera nave en realizar un descenso controlado y obtener datos en contacto directo con la superficie de un asteroide.

Los datos de NEAR proporcionaron imágenes detalladas que revelaron una superficie cubierta por cráteres, grandes bloques y áreas con regolito fino. Se observaron estructuras alargadas, surcos y terrazas asociadas a la forma elongada del cuerpo y su historia de impactos y fracturación.

Composición y estructura interna

Como asteroide de tipo S, Eros está compuesto principalmente por silicatos y metales en una mezcla típica de los asteroides rocosos. Los estudios espectroscópicos y los datos de la sonda indican similitudes con las condritas ordinarias, lo que sugiere una composición primitiva rica en olivino y piroxeno con algo de hierro metálico.

Las observaciones indican que Eros tiene una densidad y una coherencia mayores que la de muchos cuerpos tumbled o “rubble piles”; aunque presenta una superficie muy fragmentada y un alto número de bloques y escombros, su estructura global muestra suficiente cohesión para mantener su forma alargada.

Riesgo, evolución orbital y edad

Los objetos en una órbita como la de Eros sólo pueden existir durante unos cientos de millones de años antes de que la órbita se modifique por los efectos de la gravedad. Las simulaciones sugieren que Eros puede evolucionar hasta convertirse en un objeto que cruza la Tierra en 2 millones de años (Michel et al., 1996). Esto ilustra la naturaleza dinámica de los NEA y la importancia de su seguimiento continuo para evaluar riesgos y entender la evolución de poblaciones de pequeños cuerpos.

Importancia científica

  • Laboratorio cercano: Eros proporcionó un caso de estudio inigualable para aprender sobre la composición y la geología de los asteroides rocosos, apoyando la conexión entre meteoritos en la Tierra y sus cuerpos progenitores en el espacio.
  • Pruebas de técnicas de acercamiento y aterrizaje: la misión NEAR demostró tecnologías de navegación, operación orbital y descenso que han servido de referencia para misiones posteriores a asteroides y cometas.
  • Comprensión de procesos superficiales: el estudio de cráteres, depósitos de regolito y la distribución de bloques ayuda a entender la historia de impactos y la evolución superficial en entornos de baja gravedad.

La forma adjetivada que no se utiliza mucho del nombre Eros es Erotian.