Yi es un género de dinosaurios trepadores y planeadores del Jurásico de China. Su única especie, el Yi qi, se conoce a partir de un único espécimen fósil de un adulto encontrado en el Jurásico medio o tardío de Hebei, China. Vivió hace unos 160 millones de años.
Yi era un animal pequeño, posiblemente arbóreo. Al igual que otros miembros de su familia, el Yi tenía un inusual tercer dedo alargado. Éste ayudaba a sostener un plano de deslizamiento membranoso (aerofoil) hecho de piel.
Los planos de deslizamiento del Yi qi también se apoyaban en un largo puntal óseo unido a la muñeca. Esta modificación del hueso de la muñeca y de la membrana de deslizamiento es única entre todos los dinosaurios conocidos, y podría haber dado lugar a unas alas de aspecto similar a las de los murciélagos.
Descubrimiento y nombre
El holotipo de Yi qi fue descrito por primera vez en 2015 por un equipo de paleontólogos chinos. El fósil procede de depósitos lacustres bien conservados de la región de Hebei (Formación Tiaojishan o unidades equivalentes del Jurásico medio–tardío), que han dado numerosos restos de pequeños dinosaurios y protoaves. El nombre genérico Yi proviene del carácter chino para "ala" (翼), y el epíteto específico qi significa "extraño" o "inusual", por lo que el nombre se interpreta como "ala extraña".
Descripción anatómica
Yi qi era de tamaño pequeño y ligero, con un cuerpo adaptado a la vida trepadora. Además del tercer dedo alargado, la característica más destacada es el “puntal” óseo (una barra ósea alargada o styliforme) que se proyecta desde la región de la muñeca. Este puntal, junto con las falanges modificadas, habría servido para tensar una membrana cutánea entre el cuerpo y las extremidades, formando una superficie alar membranosa. El fósil muestra también impresiones de estructuras filamentosas (plumillas o proto-plumas) en distintas partes del cuerpo, lo que indica una combinación de plumas simples y una membrana cutánea.
Modo de vida y capacidades de vuelo
La combinación de características sugiere que Yi era scansorial (capaz de trepar) y que sus alas membranosas le permitían planear entre árboles. La forma exacta y eficiencia de ese planeo siguen siendo objeto de investigación: algunos estudios aerodinámicos indican que las alas membranosas podrían haber producido sustentación suficiente para deslizamientos controlados, pero no para un vuelo batido sostenible como el de las aves modernas. Otros autores han propuesto funciones alternativas o complementarias, como la exhibición, aislamiento térmico o maniobrabilidad al caer.
Importancia y debate científico
Yi qi es relevante porque demuestra que la experimentación morfológica hacia el vuelo en dinosaurios fue más diversa de lo que se pensaba: no sólo hubo aves con plumas alares, sino también linajes que desarrollaron soluciones con membranas semejantes a las de los murciélagos o planeadores modernos. Al mismo tiempo, la interpretación del puntal óseo, la extensión exacta de la membrana y la estructura fina de las integumentos han generado debate. Algunos paleontólogos consideran la reconstrucción membranosa como una evidencia clara de un ala tipo murciélago, mientras que otros piden más datos sobre la composición del tejido blando y la mecánica del ala antes de aceptar una analogía completa con mamíferos voladores.
Conclusión
Yi qi representa un ejemplo fascinante de la diversidad funcional entre los dinosaurios pequeños del Jurásico: una combinación de rasgos arbóreos, dedos elongados, plumas primitivas y una membrana alar sostenida por un puntal óseo que desafía las ideas tradicionales sobre cómo surgió el vuelo en los dinosaurios. Su estudio continúa aportando datos clave sobre la evolución de la locomoción aérea y la variabilidad de las integumentos en los precursores de las aves.