Yersinia pestis: la bacteria que causa la peste
Yersinia pestis es una bacteria gramnegativa que causa peste bubónica, septicémica y neumónica; estuvo vinculada a grandes pandemias y aún se encuentra en reservorios animales de todo el mundo.
Descripción general
Yersinia pestis es una bacteria gramnegativa, inmóvil y descrita con frecuencia como cocobacilo; es el patógeno principal responsable de los síndromes clásicos de peste. Identificada como el agente infeccioso de la peste bubónica, también produce la peste septicémica y la peste neumónica. Estas tres presentaciones clínicas relacionadas han causado una mortalidad humana reiterada en una serie de epidemias históricas. El microorganismo es especialmente conocido por su asociación con la Peste Negra medieval, la pandemia de mediados del siglo XIV. Este acontecimiento, fechado aproximadamente entre 1347 y 1353, redujo en gran medida la población de buena parte de Europa y transformó las sociedades.
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3 ImágenesBiología y transmisión
Y. pestis es un patógeno intracelular facultativo que puede sobrevivir tanto dentro como fuera de las células del huésped. En microscopía suele presentar tinción bipolar y crece bien en medios de laboratorio comunes bajo condiciones adecuadas de contención. La bacteria circula en poblaciones de roedores silvestres y se mantiene mediante vectores como las pulgas. Las pulgas se infectan después de alimentarse de un huésped con bacteriemia; el posterior bloqueo de la parte anterior del tubo digestivo de la pulga y la regurgitación forzada aumentan la eficacia de la transmisión cuando esta pica a otro mamífero. Los casos humanos suelen deberse a picaduras de pulga, al contacto directo con animales infectados o, en el caso de la enfermedad neumónica, a la inhalación de gotículas respiratorias.
Formas clínicas y características principales
Y. pestis causa tres síndromes clínicos principales, cada uno con manifestaciones e implicaciones distintas para la salud pública:
- Peste bubónica: fiebre repentina, ganglios linfáticos dolorosos e inflamados —los bubones— y enfermedad sistémica; se asocia clásicamente con la transmisión por pulgas.
- Peste septicémica: infección del torrente sanguíneo que puede provocar coagulación intravascular diseminada, choque y necrosis tisular.
- Peste neumónica: infección pulmonar que puede ser primaria, por inhalación, o secundaria, por propagación desde el torrente sanguíneo; es la forma de progresión más rápida y puede transmitirse de persona a persona mediante gotículas.
El tratamiento oportuno con antibióticos —por ejemplo, aminoglucósidos, tetraciclinas o fluoroquinolonas— reduce notablemente la mortalidad. Sin tratamiento, las tasas de letalidad son elevadas, especialmente en las formas neumónica y septicémica. El diagnóstico utiliza cultivo, serología y métodos moleculares, y los estudios de ADN antiguo han contribuido a detectar Y. pestis en restos arqueológicos.
Historia, descubrimiento y debates
La bacteria fue aislada por primera vez en 1894 por el médico Alexandre Yersin durante un brote en Hong Kong, mientras estaba vinculado al Instituto Pasteur. Originalmente recibió el nombre de Pasteurella pestis y posteriormente fue reclasificada como Yersinia pestis en el siglo XX. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, múltiples pandemias, incluida la denominada Tercera Pandemia, que comenzó en Asia, extendieron la enfermedad a numerosas regiones. Los análisis modernos de ADN recuperado de restos humanos —incluido material extraído de dientes— han detectado firmas genéticas de Y. pestis en víctimas de brotes pasados, lo que respalda su participación en al menos algunas pestes históricas. Sin embargo, historiadores y epidemiólogos siguen debatiendo si Y. pestis por sí sola explica la rápida propagación y el patrón de mortalidad de todas las pandemias medievales.
Presencia actual, control y datos destacados
Aunque las pandemias generalizadas ya no son frecuentes, Y. pestis persiste en ciclos enzoóticos en muchas partes del mundo y provoca casos humanos esporádicos. El control de salud pública se basa en la vigilancia de los reservorios animales, el control de vectores —reduciendo las poblaciones de pulgas—, el reconocimiento rápido de los casos, la antibioterapia y el aislamiento de los casos contagiosos de peste neumónica. Los laboratorios que trabajan con este microorganismo aplican medidas de bioseguridad de alto nivel debido a su impacto histórico y a su potencial como agente de preocupación biológica. Se conocen múltiples biovares y linajes genéticos de Y. pestis, que reflejan su historia evolutiva y su dispersión geográfica. La investigación actual continúa estudiando vacunas, diagnósticos mejorados y la interacción del patógeno con huéspedes y vectores.
Para ampliar la información sobre microbiología, manejo clínico y estudios históricos relacionados con Y. pestis, pueden consultarse referencias especializadas y recursos de salud pública: visión general de microbiología, resúmenes sobre patogenia, enfermedad clínica, detalles de la enfermedad septicémica, historia de las epidemias, estudios sobre la Peste Negra, cronologías del siglo XIV, cronologías de pandemias, nota biográfica sobre Yersin, brotes de Hong Kong, relatos de 1894, investigación sobre ADN antiguo y análisis arqueológicos.
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Autor
AlegsaOnline.com Yersinia pestis: la bacteria que causa la peste Leandro Alegsa
URL: https://es.alegsaonline.com/art/109806
Fuentes
- ncbi.nlm.nih.gov : Pasteurella, Yersinia, and Francisella. In: Baron's Medical Microbiology (Baron S et al., eds.)
- pubmed.ncbi.nlm.nih.gov : 7959865
- pnas.org : "Detection of 400-year-old Yersinia pestis DNA in human dental pulp: An approach to the diagnosis of ancient septicemia"
- pubmed.ncbi.nlm.nih.gov : 9770538
- pubmed.ncbi.nlm.nih.gov : 11825781