Coordenadas: 51°29′52″N 0°02′12″E / 51.497744°N 0.036679°E / 51.497744; 0.036679
La barrera del Támesis es la segunda barrera móvil contra inundaciones más grande del mundo, después de la Oosterscheldekering en los Países Bajos. Se encuentra aguas abajo del centro de Londres. Su objetivo es evitar que Londres se inunde con las mareas excepcionalmente altas y las marejadas que suben desde el Mar del Norte. Se levanta (se cierra) sólo durante la marea alta; en la marea baja se baja para liberar el agua que se acumula detrás de él.
La orilla norte de la barrera se encuentra en el distrito londinense de Newham y la orilla sur en el distrito londinense de Greenwich. El informe de Hermann Bondi sobre la inundación del Mar del Norte de 1953, que afectó a partes del estuario del Támesis y a partes de Londres, fue lo que llevó a la construcción de la barrera.
Descripción general
La barrera está formada por una serie de grandes compuertas móviles montadas sobre pilares de hormigón situados a lo largo del río. Cuando se prevé una marea excepcionalmente alta o una marejada, las compuertas se elevan para bloquear la entrada de agua desde el estuario; cuando el riesgo ha pasado se vuelven a bajar para permitir el flujo normal del río y la navegación. Su función principal es proteger la ciudad de inundaciones costeras y combinaciones de pleamar y fuertes temporales.
Características principales
- Tipo de estructura: barrera móvil con compuertas sectoriales (rotatorias) alojadas en pilares de hormigón.
- Operación: se cierra sólo en pleamares con riesgo de marea alta o marejada y permanece abierta en pleamares normales y en bajamar para permitir el paso de agua y embarcaciones.
- Control y vigilancia: está monitorizada y operada las 24 horas por el organismo encargado de la gestión del agua y de las defensas fluviales en el Reino Unido.
- Mantenimiento: requiere revisiones periódicas y trabajos de mantenimiento para garantizar su fiabilidad, especialmente ante el aumento del nivel del mar y el cambio climático.
Historia y motivo de su construcción
Tras la gran inundación del Mar del Norte en 1953, que causó daños y pérdidas humanas en el estuario del Támesis, se encargaron estudios y proyectos para proteger Londres frente a marejadas severas. Las recomendaciones de esos informes condujeron al diseño y construcción de una barrera en el tramo inferior del Támesis con el objetivo de reducir el riesgo de inundación en las zonas bajas de la ciudad y sus infraestructuras.
Funcionamiento y gestión
- La decisión de cerrar la barrera se toma con antelación por previsiones meteorológicas y mareográficas que indican una combinación de pleamar alta y temporales en el Mar del Norte.
- El cierre de la barrera está planificado y coordinado para minimizar el impacto en la navegación y en la gestión de agua río arriba, y para evacuar o proteger las zonas críticas si fuera necesario.
- Desde su puesta en servicio ha intervenido en múltiples episodios para evitar inundaciones, demostrando su importancia como infraestructura de protección urbana.
Impacto y futuro
La barrera ha reducido enormemente el riesgo de inundaciones por marejadas en Londres, protegiendo infraestructuras, viviendas y actividades económicas. Sin embargo, el aumento del nivel del mar y los cambios en la intensidad de las tormentas obligan a revisar y actualizar las estrategias de protección. Se han planificado y ejecutado trabajos de mantenimiento y mejora para prolongar la vida útil de la instalación y adaptarla a futuros escenarios climáticos.
Acceso y educación pública
La barrera también tiene un valor educativo y de sensibilización: es un ejemplo visible de ingeniería aplicada a la defensa contra el riesgo climático y se utiliza en materiales y exposiciones para explicar cómo funcionan las protecciones costeras y fluviales. En distintos momentos se han ofrecido recorridos, visitas guiadas y recursos informativos para el público interesado en su funcionamiento y su historia.
Nota: Los detalles técnicos y operativos pueden actualizarse con el tiempo según evoluciones en el diseño, las políticas de gestión del agua y las acciones de adaptación frente al cambio climático.




