Coordenadas: 42°43′02″N 3°02′27″E / 42.7173°N 3.0408°E / 42.7173; 3.0408
El Têt (catalán: Tet) es el mayor río del Rosellón, en el sureste de Francia. El río nace en los Pirineos orientales y desemboca en el mar Mediterráneo en las proximidades de la ciudad de Perpiñán. El valle formado por el río, el Valle del Têt (francés: Vallée de la Têt), fue nombrado Región de Arte e Historia (francés: Pays d'Art et d'Histoire) por el Ministerio de Cultura y Comunicación de Francia.
Geografía y recorrido
El Têt desciende desde las cumbres pirenaicas hacia el este, drenando las laderas orientales de la cadena montañosa y recorriendo una cuenca de relieve marcado por gargantas, terrazas y llanuras aluviales en su tramo bajo. Su recorrido total es de aproximadamente 115 km, lo que lo convierte en la columna vertebral hidrográfica del departamento. A lo largo de su trayecto atraviesa o pasa cerca de localidades destacadas del Rosellón, como Prades, Ille-sur-Têt y Perpiñán, donde su presencia ha condicionado el asentamiento humano y las actividades económicas.
Clima, régimen hídrico y usos
El régimen del río refleja la influencia combinada del clima pirenaico en el nacimiento (con aportes por deshielo en primavera) y del clima mediterráneo en los tramos más bajos (con estiajes estivales). Estas variaciones hacen que el Têt pueda presentar crecidas importantes en periodos de lluvias abundantes o deshielo rápido. Su agua se aprovecha para el riego de cultivos, para usos urbanos y, en menor medida, en pequeños aprovechamientos hidroeléctricos y embalses que regulan parcialmente su caudal.
Patrimonio y ecología
El valle del Têt contiene paisajes diversos y un rico patrimonio histórico y cultural: fortalezas, pueblos medievales, puentes y obras hidráulicas tradicionales que muestran la relación entre el río y las comunidades locales. La declaración como Pays d'Art et d'Histoire reconoce ese valor patrimonial y promueve su conservación y difusión. Desde el punto de vista ecológico, las riberas y humedales asociados al río albergan fauna y flora mediterráneas y pirenaicas, por lo que la gestión de sus recursos busca compatibilizar agricultura, protección de hábitats y prevención de riesgos (inundaciones).
Importancia regional
Como principal arteria fluvial del Rosellón, el Têt condiciona la economía rural y urbana de la zona: contribuye al regadío de llanuras agrícolas, es elemento paisajístico y turístico —especialmente en tramos montañosos y en los pueblos con patrimonio histórico— y constituye un eje natural de comunicación y biodiversidad que conecta los Pirineos con el Mediterráneo.


