El alquitrán es un líquido negro y muy pegajoso, formado por una mezcla compleja de compuestos orgánicos de alto peso molecular. Puede encontrarse de forma natural (por ejemplo, rezumando del suelo en lugares como los pozos de alquitrán de La Brea) o producirse industrialmente mediante calentamiento o pirolisis de materias ricas en carbono.
Cómo se produce
La mayor parte del alquitrán industrial se obtiene a partir del carbón como subproducto de la fabricación de coque y de las fábricas de gas. La llamada "destilación destructiva" (pirolisis del carbón en ausencia de aire) da una serie de productos: coque, gases útiles, licor de amoníaco y alquitrán. Por ejemplo, la destilación destructiva de una tonelada de carbón puede producir 700 kg de coque, 100 litros de licor de amoníaco, 50 litros de alquitrán de hulla y 400 m3 de gas de hulla.
Además del carbón, el alquitrán puede obtenerse a partir de otras materias primas: petóleo (productos derivados como el alquitrán de petróleo o betún), turba o madera (alquitrán de madera). La composición y el olor varían según la fuente y el proceso de obtención.
Composición y propiedades
El alquitrán es una mezcla compleja que incluye hidrocarburos aromáticos polinucleares (PAHs), fenoles, heterociclos y, en algunas fracciones, compuestos volátiles como el benceno. Es:
- Viscoso y pegajoso a temperatura ambiente.
- Hidrofóbico e insoluble en agua, pero soluble en solventes orgánicos.
- Químicamente activo: algunos de sus componentes son reactivos y pueden ser peligrosos para la salud y el medio ambiente.
Usos
Históricamente y en la actualidad el alquitrán se ha utilizado para múltiples fines:
- Impermeabilización y protección de madera (ej. cubiertas, embarcaciones) y como sellante.
- Producción de creosota y otros preservantes de madera.
- Materia prima para la industria química: obtención de fenoles, naftalenos y colorantes.
- En ciertas formulaciones industriales para pavimentos y mezclas bituminosas; no obstante, en muchos usos viales se ha sustituido por betunes derivados del petróleo por razones técnicas y ambientales.
- Uso médico limitado: en bajas concentraciones y formulaciones controladas, algunos extractos de alquitrán (principalmente de hulla) se han empleado en dermatología para tratar afecciones como psoriasis o dermatitis atópica. Estas aplicaciones deben hacerse bajo supervisión médica debido al riesgo asociado.
Hornillos tradicionales y producción de alquitrán de madera
Los hornos de alquitrán tradicionales, muy usados en regiones como Escandinavia, son hornos de destilación en seco diseñados para obtener alquitrán de la madera. Se construían cerca del bosque con piedra o aprovechando huecos en el terreno. El procedimiento típico consistía en:
- Partir la madera en trozos del grosor de un dedo y apilarla densamente.
- Cubrir la pila con tierra y musgo para reducir la entrada de aire (pirolisis limitada).
- Encender un fuego encima; el calor provoca la descomposición térmica de la madera y el escurrimiento del alquitrán hacia un orificio de salida.
- El proceso puede durar varios días hasta agotar la producción.
Este método proporciona un alquitrán distinto al de la hulla, con usos tradicionales en carpintería, calafateo y medicina popular.
Riesgos para la salud
El alquitrán obtenido de carbón o petróleo se considera tóxico en función de su composición. Provoca cáncer por su alto contenido en benceno y, más globalmente, por la presencia de numerosos PAHs reconocidos como carcinógenos (por ejemplo, benzo[a]pireno). Los principales riesgos son:
- Contacto cutáneo: puede producir irritación, dermatitis, quemaduras químicas y, con exposiciones repetidas, queratosis y cáncer de piel.
- Inhalación: vapores o humos calientes pueden dañar las vías respiratorias y aumentar el riesgo de cáncer pulmonar.
- Exposición sistémica por ingestión o absorción cutánea de componentes volátiles como el benceno, con efectos hematológicos y cancerígenos.
Por ello existen límites de exposición ocupacional, normativas sobre manipulación y recomendaciones para el uso de equipos de protección personal (guantes adecuados, protección respiratoria, ventilación) y prácticas de higiene (lavado de manos, cambiar ropa contaminada).
Impacto ambiental
El alquitrán y sus componentes pueden persistir en suelos y sedimentos, contaminando acuíferos y afectando a organismos acuáticos y terrestres. Derrames, eliminación inadecuada y residuos de procesos industriales pueden provocar sitios contaminados que requieren limpieza especializada (remediación). Muchas legislaciones regulan su vertido y obligan a la gestión como residuo peligroso.
Alternativas y regulación
Debido a los riesgos para la salud y el medio ambiente, algunos usos tradicionales del alquitrán se han reducido o sustituido por alternativas menos peligrosas: betunes de petróleo modificados, selladores sintéticos o soluciones basadas en polímeros. La producción y el uso del alquitrán están sujetos a normativas nacionales e internacionales que controlan emisiones, límites de exposición y gestión de residuos. En trabajos con productos que contienen alquitrán, se recomienda consultar la ficha de datos de seguridad (FDS) y la normativa aplicable.
Conclusión y recomendaciones prácticas
El alquitrán es una sustancia con valor industrial y usos históricos importantes, pero también con riesgos significativos para la salud y el entorno. Si se manipula:
- Use protección personal adecuada (guantes resistentes a hidrocarburos, protección ocular, mascarillas si hay vapores).
- Evite el contacto directo con la piel y la inhalación de humos.
- Siga las normativas de manejo y eliminación de residuos.
- Consulte alternativas menos tóxicas cuando sea posible, especialmente en aplicaciones que impliquen contacto humano prolongado o liberación al medio ambiente.

