Tannhäuser und der Sängerkrieg auf Wartburg (En: Tannhäuser y el concurso de cantantes en Wartburg) es una ópera en tres actos con letra y música de Richard Wagner. Fue la quinta ópera de Wagner; él mismo escribió el libreto. Trabajó en ella entre 1842 y 1845 y la orquestación y el tratamiento dramático muestran ya sus intereses por los motivos conductores y la fusión entre drama y música. Se estrenó en la Ópera Real de Dresde el 19 de octubre de 1845 bajo la dirección de Wagner. La ópera fue un éxito y, en poco tiempo, se hizo muy popular en Alemania.
En 1859, Tannhäuser fue la primera ópera de Wagner que se representó en los Estados Unidos de América. En 1861, la ópera se había representado muchas veces en Alemania, cuando se pidió a Wagner que revisara la obra para la Ópera de París. A pesar de sus esfuerzos, Wagner fracasó. No era popular. Se produjeron disturbios contra Wagner. Wagner retiró la obra. No se volvió a representar en Francia hasta 1895. Mientras tanto, la ópera abrió la segunda temporada de la Metropolitan Opera de Nueva York en noviembre de 1884.
Argumento (resumen)
La acción combina elementos legendarios y medievales con preocupaciones morales y religiosas: la lucha entre el amor profano y el amor redentor y la búsqueda de perdón.
- Acto I: Tras una estancia en la cueva de la diosa Venus (la corte de placer conocida como Venusberg), el trovador Tannhäuser se arrepiente y vuelve al mundo humano. Busca el perdón y el amor puro de Elisabeth en la corte del Landgrave de Turingia (Wartburg).
- Acto II: En la corte de Wartburg se celebra un concurso de cantores. Tannhäuser aparece y canta un himno a Venus que escandaliza a la corte; es reprendiendo y humillado. Se producen confrontaciones entre los caballeros, y el noble Wolfram von Eschenbach representa la postura del amor idealizado frente al mundo sensual de Tannhäuser.
- Acto III: Consumado el conflicto, Tannhäuser, atormentado por su culpa, abandona la corte para pedir al papa su absolución. Tras ser rechazado por el papa (quien declara que sólo un milagro podría concederle el perdón), Tannhäuser regresa moribundo; Elisabeth intercede con sus oraciones. La ópera concluye con un desenlace de carácter místico: la figura del perdón y la redención se sugiere a través de un milagro y del coro de peregrinos.
Personajes principales
- Tannhäuser (tenor): el protagonista, trovador conflictivo entre el deseo y la búsqueda de redención.
- Elisabeth (soprano): el ideal de amor cristiano y redentor.
- Wolfram von Eschenbach (barítono): caballero y rival sentimental, encarna el amor noble y contenido.
- Venus (mezzosoprano): deidad sensual que representa la tentación.
- Landgrave Hermann (bajo): señor de Wartburg y organizador del concurso de cantores.
- Además aparecen el conjunto de cantores de la corte, caballeros y peregrinos que forman grandes escenas corales.
Música y temas
Musicalmente, Tannhäuser ya revela rasgos típicos de Wagner: un uso intenso de la orquesta para crear atmósferas, el empleo de motivos reconocibles (leitmotivs) y una escritura vocal que busca integrar el recitado dramático con la línea melódica. Algunas piezas se han hecho muy célebres:
- El «Coro de los peregrinos», uno de los fragmentos más conocidos y frecuentemente interpretados por coros y orquestas.
- La música del Venusberg, que pinta con color orquestal los placeres y la seducción.
Los temas principales de la ópera son la tensión entre lo sagrado y lo profano, la posibilidad de redención a través del amor y la penitencia, y la confrontación entre arte y moralidad.
Revisión para París y la polémica
Para su estreno en la Ópera de París Wagner revisó Tannhäuser en 1861, incorporando cambios formales y añadiendo un ballet, ya que la tradición parisina exigía número de ballet en un lugar concreto del espectáculo. La reorganización del ballet y otros cambios provocaron grandes protestas y enfrentamientos entre aficionados y detractores —los famosos disturbios que llevaron al fracaso de la producción parisina—, y finalmente Wagner retiró la obra del repertorio parisino. A raíz de aquella amarga experiencia, la ópera no se volvió a representar en Francia hasta 1895.
Recepción y legado
Tras su estreno y sus sucesivas revisiones, Tannhäuser se consolidó como una obra importante en el repertorio wagneriano. Su combinación de música coral grandiosa, arias líricas y pasajes orquestales pintorescos la convirtió en pieza habitual en teatros de Europa y América. Como se ha señalado, fue la primera ópera de Wagner representada en los Estados Unidos de América (1859) y participó en los inicios del repertorio de la Metropolitan Opera de Nueva York en noviembre de 1884.
Hoy Tannhäuser sigue representándose regularmente: su riqueza dramática, su música y sus grandes coros mantienen la obra como un punto clave para entender la evolución hacia el drama musical wagneriano y su influencia en la ópera histórica.




