El stotting (o pronking) es un comportamiento de algunos bovinos, especialmente de las gacelas. Saltan en el aire y levantan las cuatro patas del suelo simultáneamente. Normalmente, las patas se mantienen en una posición relativamente rígida y la espalda puede estar arqueada con la cabeza apuntando hacia abajo. Se han propuesto muchas explicaciones para el stotting. Al menos en algunos casos se trata de una señal honesta para los depredadores de que no merece la pena perseguir al animal que se esconde.
El stotting no es exclusivo de las gacelas; también se observa en otras especies de antílopes (por ejemplo, el springbok), ciervos y, ocasionalmente, en animales domésticos. La altura del salto, la rigidez de las patas y la postura corporal varían entre especies, individuos y contextos. Suele consistir en saltos verticales repetidos, a veces segmentados por breves pausas, y puede ser realizado por individuos solitarios o por varios miembros del grupo.
Características del comportamiento
- Ejecución: salto con las cuatro patas levantadas simultáneamente, a menudo con la espalda arqueada y las patas rígidas.
- Frecuencia: puede ser puntual (cuando se detecta un riesgo inmediato) o repetido (varias repeticiones seguidas).
- Contexto social: aparece tanto en animales adultos como en juveniles; en grupos, varios individuos pueden stottear a la vez, lo que lo convierte en una señal colectiva visible.
- Coste energético: requiere esfuerzo y por tanto tiene un coste, lo que refuerza la plausibilidad de que pueda servir como señal fiable.
Hipótesis sobre su función
Se han propuesto varias explicaciones sobre por qué los animales realizan stotting. Ninguna explica todos los casos por sí sola, y es probable que el comportamiento cumpla funciones múltiples según la especie y la situación:
- Señal de disuasión de persecución (pursuit-deterrent): el salto indica al depredador que el individuo está sano, alerta y ágil, por lo que perseguirlo sería una pérdida de tiempo y energía. Esta hipótesis postula que el stotting es una señal honesta difícil de simular por animales debilitados.
- Alarma para el grupo: puede advertir a otros miembros de la manada sobre la presencia de peligro y coordinar una respuesta colectiva (huida, agrupamiento).
- Confusión o intimidación del depredador: los saltos visibles y repetidos podrían interrumpir o retrasar el ataque del depredador, dificultando su aproximación.
- Preparación para la huida: algunos autores han sugerido que los saltos sirven para tensar músculos y preparar al animal para una rápida carrera si fuera necesario.
- Juego o comportamiento social: en ocasiones puede relacionarse con conductas de juego, práctica motora o exhibición social entre individuos jóvenes o durante situaciones no peligrosas.
Evidencia y observaciones
Los estudios de campo y los experimentos han ofrecido apoyo parcial a varias hipótesis. Por ejemplo, se ha observado que en presencia de depredadores activos (como grandes carnívoros que persiguen en campo abierto) el stotting es más frecuente y puede reducir la probabilidad de persecución. En otras situaciones (depredadores emboscadores o cuando la presa está distraída) la conducta puede ser menos habitual.
La interpretación como señal honesta cobra fuerza por el coste que implica y por la correlación entre la capacidad física del individuo y su propensión a stottear. Sin embargo, la función exacta varía según el contexto ecológico: el mismo comportamiento puede servir tanto para comunicar a un depredador como para alertar a conspecíficos.
Variaciones entre especies y factores que influyen
La frecuencia y forma del stotting dependen de la especie, la estructura del hábitat, el tipo de depredador y la composición social del grupo. En hábitats abiertos, donde la visibilidad es alta y los depredadores dependen de la persecución a campo abierto, el stotting tiende a ser más evidente. En hábitats cerrados o cuando el ataque es súbito, pueden predominar otras respuestas como el camuflaje o la huida inmediata.
Conclusión y preguntas abiertas
El stotting es un comportamiento conspicuo e interesante que ilustra cómo las señales y las estrategias antidepredatorias pueden ser complejas y multifuncionales. Aunque la hipótesis de la señal de disuasión de persecución recibe amplio apoyo, ninguna explicación única abarca todos los casos observados. Quedan preguntas abiertas sobre la evolución del comportamiento, su variación entre poblaciones y la manera exacta en que los depredadores interpretan y responden a la señal.
Para entender mejor el stotting se necesitan más estudios integrados que combinen observaciones de campo, experimentos controlados y modelos teóricos sobre señales honestas y dinámica depredador–presa.




