Selene es también otro nombre para la luna
Selene (griego antiguo: Σελήνη) es la diosa de la Luna en la mitología griega. Es hija de los titanes Hiperión y Teia. Es hermana de Helios, dios del Sol, y de Eos, diosa del amanecer. A menudo se la muestra conduciendo su carro por el cielo nocturno, tirado por un equipo de caballos alados. Muchas otras diosas, como Artemisa y Hécate, estaban asociadas a la Luna, pero sólo Selene era considerada la personificación de la propia Luna. Su equivalente romano es Luna.
Orígenes y familia
Selene pertenece a la generación de dioses conocida como los titanes, hija de Hiperión y Teia. Como hermana de Helios (el Sol) y Eos (el Amanecer), forma parte del esquema natural que explica el ciclo día-noche-amanecer en la cosmovisión griega. Su nombre, Σελήνη, es la palabra griega para la Luna y ha dado lugar a términos literarios y científicos relacionados con nuestro satélite.
Mitos principales
- Endimión: el relato más conocido cuenta que Selene se enamoró del pastor (o rey) Endimión. Para conservarlo eternamente joven y dormido junto a ella, según distintas versiones, obtuvo de Zeus el don del sueño perpetuo o le hizo caer en un sueño profundo. De esa unión, algunas tradiciones mencionan descendencia o numerosas hijas; los detalles varían según las fuentes.
- Relaciones divinas: en algunas genealogías más tardías se le atribuyen otras uniones y descendientes —por ejemplo la figura de Pandia, asociada a la luna llena, aparece ocasionalmente como hija de Selene—, lo que refleja la diversidad y la evolución de los mitos a lo largo del tiempo.
- Apariciones literarias: Selene aparece mencionada o evocada en autores clásicos como Homero, Hesíodo y en poetas latinos como Ovidio, que narran o aluden a sus amores y a su naturaleza luminosa.
Iconografía y símbolos
En el arte antiguo Selene suele representarse de noche conduciendo un carro tirado por caballos (a veces alados) o sobre la media luna. Otros atributos frecuentes son la media luna en la frente, el manto plateado y la antorcha o el espejo. En la cerámica, relieve y escultura griegos aparece como figura femenina serena y luminosa, a menudo en escenas nocturnas o mitológicas.
Culto e interpretaciones
Aunque no tuvo un culto tan extendido ni centralizado como el de Zeus o Atenea, Selene fue objeto de veneración en santuarios y ritos locales. Con el tiempo se la asoció y, en algunos contextos, llegó a fusionarse simbólicamente con otras deidades lunares como Artemisa y Hécate, lo que muestra cómo las funciones religiosas y las personificaciones celestes podían solaparse en la antigüedad.
Legado y referencias modernas
Selene sigue presente en la cultura occidental como símbolo de la Luna y de la feminidad nocturna. Su nombre y figura aparecen en la literatura, la poesía, la música y el arte. En la era espacial, SELENE fue el acrónimo de la misión japonesa de exploración lunar lanzada en 2007, más conocida por su apodo «Kaguya», lo que demuestra cómo el mito sigue inspirando la denominación científica y cultural.
Fuentes clásicas y arqueológicas ofrecen versiones diversas sobre Selene; la síntesis presentada recoge los rasgos más consolidados en la tradición griega y su recepción posterior.


