Crepúsculo es el intervalo de luz difusa que ocurre alrededor del amanecer y del anochecer. En la mañana precede a la salida del sol y en la tarde sigue a su puesta: ambos momentos marcan la transición entre la noche y el día. El término puede referirse tanto al período crepuscular matutino como al vespertino; en algunos contextos se distingue entre el crepúsculo de la mañana y el de la tarde.
Causa y características físicas
El crepúsculo se produce porque la luz del sol sigue iluminando la atmósfera aun cuando el disco solar está por debajo del horizonte. La radiación solar se dispersa en las partículas de aire y en las pequeñas gotas o aerosoles, lo que mantiene el cielo más o menos iluminado incluso sin línea de vista directa al astro.
- La intensidad y el color del crepúsculo dependen de la posición del sol respecto al horizonte y de la composición de la atmósfera.
- Los tonos rojizos aparecen cuando la luz atraviesa mayor espesor atmosférico y las longitudes de onda cortas son dispersadas.
- La visibilidad de estrellas y objetos débiles aumenta conforme el sol se hunde más bajo bajo el horizonte.
Clasificación según la altitud solar
Una forma práctica de definir los distintos tipos de crepúsculo es por el ángulo aparente del sol con respecto al horizonte (medido en grados). Las categorías más usadas son:
- Crepúsculo civil: cuando el sol está entre 0° y 6° por debajo del horizonte. Durante este intervalo es todavía suficiente luz para la mayoría de las actividades al aire libre sin iluminación artificial; termina con la salida del sol por la mañana o poco después de la puesta por la tarde.
- Crepúsculo náutico: cuando el sol está entre 6° y 12° por debajo del horizonte. En esta fase empiezan a verse con claridad muchos astros y en mar abierto se puede distinguir el horizonte y mantener referencias para la navegación astronómica.
- Crepúsculo astronómico: cuando el sol está entre 12° y 18° por debajo del horizonte. Al finalizar este intervalo (es decir, con el sol por debajo de −18°) el cielo se considera suficientemente oscuro para la observación astronómica sin interferencias solares.
En algunas fuentes se emplean denominaciones intermedias (por ejemplo, “crepúsculo oscuro” o “crepúsculo negro”) que subdividen el tramo entre 6° y 12°, pero la clasificación náutica en un solo intervalo es la más habitual y reglamentaria.
Duración y factores que la afectan
- La duración del crepúsculo varía con la latitud: en latitudes altas los crepúsculos pueden ser muy largos o incluso persistir toda la noche en torno a los solsticios.
- La estación del año influye: cerca del equinoccio los cambios son más rápidos; en verano, en latitudes altas, el sol puede no descender lo suficiente para alcanzar el crepúsculo astronómico.
- Condiciones atmosféricas (nubes, polvo, contaminación) alteran la claridad y el color del crepúsculo.
Usos y relevancia
- La distinción entre los tipos de crepúsculo se emplea en astronomía para planificar observaciones y en legislación para definir horarios oficiales (por ejemplo, iluminación pública o normas de vuelo).
- En navegación tradicional, el crepúsculo náutico permite la observación de la línea del horizonte contra estrellas brillantes para la determinación de la posición.
- En arte, fotografía y cultura popular el crepúsculo tiene un papel estético y simbólico por sus colores y su naturaleza transitoria.
Situaciones extremas
En regiones polares, durante parte del año puede no producirse un crepúsculo verdadero: en verano el sol puede mantenerse por encima del horizonte (sol de medianoche) y en invierno puede permanecer lo bastante bajo como para que el cielo nunca alcance la oscuridad completa según la definición astronómica.
En resumen, el crepúsculo es un fenómeno atmosférico y geométrico que marca la transición entre día y noche y se define con precisión por la altitud solar; sus variantes (civil, náutico y astronómico) tienen aplicaciones prácticas en navegación, astronomía y regulación de actividades humanas.
Para una descripción general más sencilla, el crepúsculo matutino aparece antes de la salida del sol y el vespertino después de su puesta, cuando la luz se atenúa progresivamente debido a la posición relativa del sol y la atmósfera.


