Visión general

La fiebre reincidente es una infección causada por determinadas bacterias del género Borrelia, un grupo de espiroquetas Borrelia relacionadas entre sí. Se caracteriza por episodios de fiebre alta que pueden desaparecer y volver a aparecer varias veces antes de la recuperación. Aunque en textos antiguos algunas descripciones se han mezclado con otras fiebres, es importante distinguirla de la fiebre tifoidea, que tiene otra causa bacteriana.

Causas y transmisión

Existen dos grandes formas: la transmitida por piojos (principalmente Borrelia recurrentis) y la transmitida por garrapatas (varias especies de Borrelia). La transmisión suele ocurrir por la intoxicación de la piel o la picadura del vector y está asociada a condiciones de hacinamiento, mala higiene o contacto con áreas rurales donde hay garrapatas.

Curso clínico y síntomas

El nombre deriva de la tendencia de los síntomas a remitir y reaparecer en ciclos. Un episodio típico incluye fiebre alta, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas y ocasionalmente signos hemorrágicos o afectación neurológica. Entre los episodios febriles los pacientes pueden mejorar notablemente antes de que los síntomas reaparezcan.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico suele confirmarse demostrando la espiroqueta en sangre durante la fiebre mediante extendido o tinción, o por métodos serológicos y moleculares. El tratamiento es con antibióticos apropiados; la elección depende del tipo clínico y de la edad del paciente. Tras la primera dosis puede aparecer una reacción inflamatoria aguda conocida como reacción de Jarisch–Herxheimer, por lo que la monitorización inicial es importante.

Prevención y datos históricos

La prevención se basa en el control de vectores, mejora de las condiciones de higiene y medidas personales para evitar picaduras de garrapatas. Históricamente la fiebre reincidente ha causado brotes en situaciones de guerra y desplazamiento, cuando la transmisión por piojos se facilita. Con un tratamiento oportuno la mayoría de los pacientes logra la curación, aunque la enfermedad puede ser grave si no se trata.

Recursos y referencias