La Sonda Solar Parker es una sonda espacial robótica de la NASA que se dirige a la corona exterior del Sol. Diseñada para sobrevivir y operar en condiciones extremas de radiación y temperatura, llegará hasta un radio solar de 8,86 (unos 6,2 millones de kilómetros o 3,85 millones de millas) de la "superficie" solar. Actualmente es la nave espacial más rápida jamás construida y, en su máxima aproximación, llegará a velocidades de hasta 700.000 km/h (430.000 mph).
La misión fue lanzada el 12 de agosto de 2018 desde Cabo Cañaveral y fue desarrollada y construida por el Applied Physics Laboratory de la Universidad Johns Hopkins para la NASA. Recibe su nombre en honor del astrofísico Eugene Parker, autor de la teoría del viento solar; es la primera nave espacial de la NASA nombrada en vida de su homónimo.
Los objetivos científicos principales de la Sonda Solar Parker son:
- Determinar cómo se calienta la corona solar a temperaturas mucho más altas que la superficie visible del Sol.
- Investigar los mecanismos que aceleran el viento solar y las partículas energéticas solares.
- Comprender la estructura y dinámica del campo magnético cerca del Sol y cómo eso genera las perturbaciones que afectan el clima espacial en la vecindad de la Tierra.
Para cumplir esos objetivos la sonda lleva cuatro paquetes científicos principales:
- FIELDS: mide los campos eléctricos y magnéticos, así como las ondas en la corona.
- SWEAP (Solar Wind Electrons Alphas and Protons): cuenta y caracteriza las partículas del viento solar.
- ISʘIS (Integrated Science Investigation of the Sun): registra las partículas energéticas y su espectro.
- WISPR (Wide-Field Imager for Parker Solar Probe): cámara que obtiene imágenes de la corona y del viento solar cercano.
La Sonda Solar Parker utiliza un escudo térmico avanzado (Thermal Protection System) de material compuesto de carbono, de varios centímetros de espesor, que protege los instrumentos y mantiene la electrónica en condiciones operativas a pesar de las temperaturas extremas en la cara expuesta al Sol. Además, cuenta con paneles solares retráctiles y sistemas de refrigeración para alimentar y enfriar los instrumentos cuando la nave se acerca al astro.
La trayectoria de la sonda aprovecha múltiples asistencias gravitatorias de Venus para reducir su perihelio de forma progresiva y permitir acercamientos cada vez más cercanos. La misión primaria tiene una duración nominal de varios años, con numerosas órbitas planeadas para tomar mediciones en distintos puntos y fases de actividad solar.
Más allá del interés científico fundamental—resolver por qué la corona es tan caliente y cómo se genera y acelera el viento solar—los resultados de la misión tienen aplicaciones prácticas: mejorar la predicción del clima espacial que puede afectar satélites, redes eléctricas y operaciones humanas en el espacio, y aumentar nuestra capacidad para proteger la infraestructura crítica en la Tierra.
Desde su lanzamiento, la Sonda Solar Parker ha batido récords de velocidad y ha proporcionado mediciones sin precedentes de la región cercana al Sol, ofreciendo nuevos datos que ya están transformando la comprensión de la física solar y del entorno heliosférico.