El fenómeno que se puede ver en la atmósfera es en la Aurora
Aurora era el antiguo equivalente romano de Eos. Eos era la antigua diosa griega del amanecer. Aurora es la palabra latina que significa amanecer.
Aurora se renueva cada mañana al amanecer y vuela por el cielo. Anuncia la llegada de la mañana. Tiene un hermano y una hermana. Su hermano es el sol y su hermana la luna. También tiene muchos maridos y cuatro hijos, uno por cada dirección cardinal: Norte, Este, Sur y Oeste.
Aurora es comparable a Eos en la mitología griega y a Ushas en la mitología hindú.
Uno de sus amantes fue Tithonus. Aurora pidió a Zeus que le concediera la inmortalidad a Tithonus. Sin embargo, no le pidió la juventud eterna. Como resultado, Tithonus terminó envejeciendo eternamente.
En Romeo y Julieta (i.i) de Shakespeare, Montesco dice de su hijo enamorado Romeo
Pero tan pronto como el sol que todo lo anima
En caso de que en el lejano oriente se empiece a dibujar
Las cortinas de sombra de la cama de Aurora,
Lejos de la luz roba el hogar mi hijo pesado...
En el poema "Tithonus" de Lord Alfred Tennyson, Aurora es descrita así:
Una vez más, el viejo y misterioso destello roba
De tus frentes puras, y de tus hombros puros,
Y el pecho latiendo con un corazón renovado.
Tu mejilla comienza a enrojecer a través de la penumbra,
Tus dulces ojos brillan lentamente cerca de los míos,
Antes de que cieguen las estrellas, y el equipo salvaje
Que te aman, anhelando tu yugo, se levantan,
Y sacudir la oscuridad de sus crines sueltas,
Y golpea el crepúsculo en copos de fuego.
El asteroide 94 Aurora lleva su nombre.
Orígenes y equivalentes culturales
Aurora es la personificación romana del amanecer, directamente vinculada con la griega Eos. En la tradición clásica aparece en la literatura poética más que como objeto de culto ciudadan o con templos importantes: los poetas y los artistas la utilizan como símbolo de renovación, despertar y esperanza. Equivalentes o figuras comparables en otras culturas son la hindú Ushas y las diosas del alba de diversas mitologías indoeuropeas; en la tradición eslava existen figuras afines como las Zorya.
Mitos principales
Los mitos sobre Aurora comparten rasgos con los de Eos. Entre los episodios más conocidos destacan:
- Tithonus: Aurora se enamora de Tithonus (un príncipe mortal). Pide a los dioses que le concedan la inmortalidad, pero olvida pedir la juventud eterna, de modo que Tithonus vive para siempre pero envejece sin cesar. En algunas versiones posteriores se cuenta que Tithonus se transforma en un insecto (a menudo se dice que en una cigarra o un saltamontes), imagen que subraya su decrepitud sin muerte.
- Memnón: de la unión, en las tradiciones griegas relacionadas con Eos y Tithonus nace Memnón, rey de Etiopía, quien participa en la Guerra de Troya y es finalmente abatido por Aquiles; su muerte provoca el llanto de la madre al amanecer.
- Otros amantes: en diversas fuentes se le atribuyen otros amores, como Cefalo (Cephalus) u otros héroes de paso, lo que refleja la naturaleza cambiante y efímera del amanecer.
- Descendencia y vientos: en algunas genealogías mitológicas, Eos (equivalente de Aurora) unida a Astraeus es madre de los vientos (los Anemoi: Boreas, Eurus, Notus y Zephyrus) y de las estrellas; estas relaciones subrayan su papel en la transición entre la noche y el día.
Iconografía y culto
Aurora suele representarse como una joven alada, a menudo con los dedos sonrosados —imagen poética que proviene del epiteto homérico «rosodáctilos» aplicado a Eos—, con vestiduras doradas o de color azafrán, y en ocasiones tirando de un carro o conduciendo caballos que anuncian la salida del Sol. En la pintura y la decoración mural del Renacimiento y el Barroco se le dedica con frecuencia escenas alegóricas del amanecer; un ejemplo famoso es el fresco de Guido Reni titulado "Aurora" (Roma), que muestra a la diosa al frente de una procesión matinal.
En Roma no hubo, según las evidencias más conocidas, un gran culto público centrado en Aurora comparable al de dioses como Júpiter o Marte; su presencia es principalmente literaria y artística.
Influencia en la literatura y el arte
Aurora ha inspirado a poetas y escritores a lo largo de los siglos: Homero y los poetas épicos griegos la invocan como la "Aurora de dedos rosados"; los poetas latinos como Virgilio y Ovidio la emplean como motivo recurrente; en la literatura inglesa aparece en pasajes de Shakespeare y en poemas románticos como el de Tennyson citado más arriba. En la pintura y la escultura renacentistas y barrocas la figura de la Aurora se asocia a veces con temas mitológicos o a la alegoría del paso del tiempo, la esperanza y la renovación.
Etimología y referencias modernas
La palabra latina aurora significa literalmente «amanecer» y es la raíz de términos modernos relacionados con la mañana y la luz. Además del asteroide 94 Aurora, su nombre ha sido utilizado en numerosos contextos culturales (nombres de barcos, obras literarias, canciones, empresas) y científicos (por ejemplo, el fenómeno natural de las auroras polares toma su nombre de la misma raíz por la asociación con la luz matinal aunque su causa física sea distinta).
Notas finales
Como figura mitológica, Aurora resume la combinación de lo poético (la imagen del amanecer como renacimiento diario) y lo mítico (interacciones con dioses y mortales que explican aspectos del mundo humano y natural). Su presencia perdura en la literatura, las artes visuales y la toponimia científica y cultural.


