Neanderthal 1 es el nombre del primer fósil encontrado que se identificó claramente como neandertal (Homo neanderthalensis). A veces este fósil también se llama Feldhofer 1, pero ese nombre es menos común. Fue hallado en la pequeña cueva de Feldhofer, en el valle del Neander (cerca de Düsseldorf, Alemania) por trabajadores de una cantera; la importancia del descubrimiento fue señalada por el profesor Johann Carl Fuhlrott y estudiada anatómicamente por Hermann Schaaffhausen, lo que condujo más tarde —en 1864— a que William King propusiera el nombre científico Homo neanderthalensis para esta forma humana fósil.
Material óseo recuperado
El conjunto fósil no es un esqueleto completo, pero incluye fragmentos craneales y varios huesos postcraneales significativos. Entre las piezas recuperadas se encuentran:
- Parte de un cráneo, con un fragmento del hueso temporal izquierdo.
- Parte de la escápula derecha (omóplato) y la clavícula derecha.
- Ambos húmeros (huesos de la parte superior del brazo) y un radio.
- Ambos cúbitos, cinco costillas y una media pelvis casi completa.
- Ambos fémures, entre otros fragmentos óseos.
Datación y contexto cronológico
Estudios posteriores realizados en 1999 incluyeron una datación por radiocarbono directa de los huesos. Se determinó una antigüedad de aproximadamente 39.900 ± 620 años BP, lo que sitúa a este individuo entre las últimas poblaciones neandertales de Europa y muy cerca del periodo de contacto y posible interacción con Homo sapiens modernos en el continente.
Características anatómicas y estado al morir
El cráneo y los huesos postcraneales muestran rasgos típicos neandertales: frente baja, arcos superciliares marcados, capacidad craneal relativamente grande, y un esqueleto robusto adaptado a climas fríos. En el material se han identificado señales de alteraciones y patologías compatibles con artritis y lesiones antiguas; algunos de estos cambios sugieren que el individuo sobrevivió a heridas y padeció desgaste físico importante, lo que aporta información sobre la vida cotidiana y la capacidad de cuidado en grupos neandertales.
El Neanderthal 1 era un hombre. Las estimaciones basadas en el desarrollo óseo y el desgaste dental sitúan su edad al morir entre 40 y 42 años, lo que para un neandertal implica una edad adulta avanzada.
Hallazgos adicionales y conservación
En las décadas de 1990 y 2000 se recuperaron en las cercanías huesos pertenecientes a otros dos individuos, denominados Neanderthal 2 y Neanderthal 3. El Neandertal 2 muestra una complexión más ligera y tiene una datación semejante a la del Neanderthal 1; el Neandertal 3 parece corresponder a un adolescente. Estos hallazgos amplían el conocimiento sobre la variabilidad dentro de las últimas poblaciones neandertales de la zona.
El conjunto original está depositado en colecciones científicas (principalmente en el Rheinisches Landesmuseum Bonn) y ha sido objeto de restauraciones y reconstrucciones parciales a lo largo del tiempo. Neanderthal 1 también funciona como espécimen tipo para el estudio de Homo neanderthalensis, siendo clave para la comprensión de la morfología, la biología y la historia evolutiva de los neandertales en Europa.
Importancia científica
Más allá de ser el primer fósil reconocido como neandertal, Neanderthal 1 cambió la visión científica sobre la diversidad humana pasada: ayudó a establecer que existieron humanos fósiles con rasgos distintos a los de los humanos modernos y motivó debates fundamentales sobre taxonomía, comportamiento y extinción. La datación que lo sitúa cerca del límite final del registro neandertal lo convierte además en un testigo valioso de los procesos de interacción y reemplazo entre neandertales y humanos modernos en el Pleistoceno tardío.

