La Kriegsmarine (pronunciación alemana: [ˈkʁiːksmaˌʁiːnə], Marina de Guerra) fue el nombre de la Marina de la Alemania nazi de 1935 a 1945. Sustituyó a la Marina Imperial Alemana de la Primera Guerra Mundial y a la Reichsmarine de entreguerras. La Kriegsmarine era una de las tres ramas oficiales de la Wehrmacht, las fuerzas armadas de la Alemania nazi.
Orígenes y expansión
Tras la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles limitó severamente la marina alemana. Con la llegada del régimen nazi y la política de rearme, Alemania comenzó a violar esas restricciones. En 1935 se creó oficialmente la Kriegsmarine, aprovechando el Acuerdo Naval anglo-alemán de 1935 que permitió a la Alemania nazi expandir su flota hasta un porcentaje acordado respecto a la Royal Navy. El rearme naval se desarrolló en paralelo con la construcción de fuerzas terrestres y aéreas y con una ambición estratégica de proyectar poder, interrumpir el comercio enemigo y proteger intereses marítimos.
Organización y mando
La Kriegsmarine formó parte de la Wehrmacht y estuvo dirigida por altos mandos navales. Entre sus jefes más destacados estuvieron el Großadmiral Erich Raeder, que dirigió la marina en los años iniciales, y su sucesor, el Großadmiral Karl Dönitz, quien promovió y dirigió la guerra submarina. Dönitz adquirió importancia política al final de la guerra: tras la muerte de Adolf Hitler, fue nombrado breve sucesor y jefe del gobierno en los últimos días de la Alemania nazi.
Tipos de unidades y armamento
La Kriegsmarine comprendía una variedad de fuerzas:
- U-boote (submarinos): arma central en la estrategia para interrumpir el comercio aliado. Los tipos más comunes fueron los Type VII y Type IX.
- Buques capitales y grandes buques de superficie: acorazados y unidades mayores como el Bismarck y el Tirpitz, así como los acorazados ligeros o “de bolsillo” y cruceros pesados (por ejemplo, Scharnhorst, Gneisenau, clases Admiral Hipper).
- Destructores, torpederos (S-Boote/E-boote), fragatas, corbetas y buques auxiliares para escolta, patrulla y operación de minas.
- Buques corsarios y raiders de superficie, como los buques de la clase Deutschland (por ejemplo, Admiral Graf Spee).
Estrategia y campañas principales
La doctrina naval alemana combinó la operación de unidades de superficie con una guerra submarina orientada a cortar las líneas de suministro británicas. Las campañas más relevantes fueron:
- Batalla del Atlántico: conflicto prolongado en el que los U-boote trataron de hundir convoyes de suministros aliados. Al comienzo de la guerra los submarinos obtuvieron éxitos importantes mediante la táctica de “manadas de lobos” (wolfpacks) ideada por Dönitz. A partir de 1943, la combinación de convoyes protegidos, mejoras en sonar/ASDIC, criptoanálisis aliado (descifrado de Enigma), cobertura aérea y tácticas antisubmarinas redujo drásticamente la efectividad alemana.
- Acciones de superficie: episodios famosos incluyen la acción del Bismarck (hundió al acorazado británico HMS Hood en mayo de 1941, y fue posteriormente hundido), y la actividad del Tirpitz como amenaza en Noruega, reteniendo fuerzas aliadas en el Atlántico norte. La guerra en superficie resultó limitada por la superioridad numérica de la Royal Navy y por restricciones operacionales.
- Operaciones en el Ártico y el Mediterráneo: escolta de convoyes a la Unión Soviética (muchos enfrentamientos en el norte) y operaciones en el Mediterráneo donde las fuerzas alemanas y aliadas compitieron por control de rutas y puertos.
- Mina y guerra costera: plantación de minas, uso de lanchas torpederas y ataques a puertos y líneas de comunicación enemigas.
Bases y logística
La Kriegsmarine operó desde puertos alemanes tradicionales como Kiel y Wilhelmshaven, y, tras la ocupación de Francia en 1940, desde bases en la costa atlántica francesa (Brest, Lorient, Saint-Nazaire), que fueron vitales para las operaciones de los U-boote en el Atlántico occidental. En Noruega se establecieron bases para operaciones en el Atlántico norte y para amenazar convoyes árticos con destino a la Unión Soviética.
Éxitos, limitaciones y declive
La Kriegsmarine logró éxitos notables, sobre todo con los U-boote en los primeros años, poniendo en peligro la capacidad británica para importar alimentos y material de guerra. Sin embargo, las limitaciones industriales alemanas, la superioridad naval y aérea aliada, problemas logísticos y la eficacia creciente de las contramedidas antisubmarinas revirtieron la situación. Hacia 1943–1944 la marina alemana sufrió pérdidas crecientes en submarinos y buques de superficie.
Aspectos legales y controversias
Durante la guerra ocurrieron incidentes controvertidos, como el hundimiento del transatlántico RMS Laconia por un U‑boot en 1942 y la subsecuente Laconia Order emitida por Dönitz, que prohibía rescatar supervivientes en determinadas circunstancias; este y otros actos fueron examinados en los juicios de posguerra. Karl Dönitz fue juzgado en Núremberg y condenado, en parte por la conducción de la guerra submarina sin respetar ciertas normas, recibiendo una pena de prisión.
Fin de la Kriegsmarine y legado
Con la capitulación alemana en mayo de 1945 la Kriegsmarine dejó de existir como fuerza organizada. Muchas unidades fueron hundidas, capturadas o entregadas; la mayor parte de la flota de submarinos fue destruida por orden (operación Regenbogen) o capturada por los Aliados. Tras la guerra, la República Federal de Alemania constituyó en 1956 la Bundesmarine (más tarde parte de la Deutsche Marine) y la República Democrática Alemana creó la Volksmarine en su zona. El estudio de la Kriegsmarine sigue siendo objeto de análisis por su combinación de innovación técnica (submarinos, tácticas) y las limitaciones estratégicas impuestas por la situación política e industrial alemana durante la guerra.
Fuentes y notas
Este resumen recoge aspectos generales de la historia, organización y operaciones de la Kriegsmarine. Para un estudio detallado conviene consultar monografías especializadas sobre la guerra naval en la Segunda Guerra Mundial y obras biográficas de sus mandos.

