El Apolo 14 fue la octava misión tripulada del programa Apolo y la tercera en lograr un aterrizaje suave en la Luna. También tuvo un valor especial para la NASA, porque fue la primera misión lunar exitosa después del accidente del Apolo 13, y demostró que el programa podía recuperar la confianza en sus vuelos tripulados. La misión duró nueve días: despegó de la Tierra el 31 de enero de 1971 y alunizó el 5 de febrero, tras una travesía compleja hacia la formación Fra Mauro, una región de gran interés geológico.
El módulo lunar descendió en Fra Mauro, el mismo objetivo científico que no pudo alcanzarse en Apolo 13. Durante dos paseos por la superficie lunar, los astronautas recopilaron 42 kg de rocas y regolito, además de instalar y poner en marcha varios experimentos, entre ellos estudios sísmicos para analizar la estructura interna de la Luna. Estas tareas ayudaron a ampliar el conocimiento sobre la historia geológica del satélite y sobre el impacto de antiguos eventos que moldearon su superficie.
La tripulación estaba formada por el comandante Alan Shepard, el piloto del módulo lunar, el Dr. Edgar Mitchell, y el piloto del Módulo de Mando, Stuart Roosa,. Shepard protagonizó una de las imágenes más recordadas de la exploración espacial al golpear dos pelotas de golf sobre la superficie lunar con un palo improvisado que había llevado desde la Tierra. Por su parte, Roosa transportó varios cientos de semillas durante el viaje; muchas fueron germinadas a su regreso y dieron origen a los conocidos “árboles lunares”, un símbolo duradero de la misión. El vuelo del Apolo 14 consolidó la experiencia operativa de la NASA en alunizajes tripulados y dejó una huella importante tanto científica como cultural.