Itanium (/aɪˈteɪniəm/ eye-TAY-nee-əm) es un tipo de microprocesador de Intel con arquitectura de chip de 64 bits (no relacionado con las CPU de 64 bits que ya son habituales en Intel y otros). Los procesadores Itanium se utilizan a veces hoy en día para servidores. Los procesadores Itanium fueron diseñados originalmente por HP e Intel, que los fabricaba, y varios fabricantes de sistemas los utilizaban; en ningún caso se utilizaron tantos sistemas como se esperaba en un principio. En la actualidad, la mayor parte de HP sigue dando soporte a los sistemas que utilizan estos chips.

Intel anunció oficialmente el fin de la vida útil y la discontinuidad del producto de la familia de CPUs Itanium el 30 de enero de 2019.

Historia resumida

El proyecto Itanium nació de la colaboración entre Hewlett-Packard (HP) e Intel durante los años 90 con la intención de crear una nueva arquitectura de 64 bits de alto rendimiento para servidores y estaciones de trabajo. El primer procesador comercial, conocido como Merced, llegó a los mercados a principios de la década de 2000. A partir de ahí, Intel lanzó varias generaciones (con nombres en clave como McKinley, Madison, Montecito, Montvale, Tukwila, Poulson y Kittson) que introdujeron mejoras en rendimiento, núcleos, caché y consumo.

Arquitectura y diseño

Itanium implementa un modelo de ejecución llamado EPIC (Explicitly Parallel Instruction Computing). EPIC intentaba explotar el paralelismo en tiempo de compilación —es decir, que el compilador organizara las instrucciones para que el procesador pudiera ejecutar muchas de ellas en paralelo— en vez de depender exclusivamente de la detección dinámica de paralelismo en el hardware, como hacen otras arquitecturas. Este enfoque requería compiladores sofisticados y soporte de software adaptado para obtener todo el potencial del chip.

A diferencia de la familia x86 (y su extensión x86-64 o AMD64), Itanium no era binariamente compatible con el código x86 sin emulación o recompilación. Esta falta de compatibilidad directa complicó la migración de aplicaciones y entornos empresariales.

Uso, soporte y sistemas operativos

Itanium se orientó a servidores empresariales de alta disponibilidad y cargas de trabajo críticas (bases de datos grandes, aplicaciones empresariales, entornos de misión crítica). Los fabricantes, sobre todo HP, ofrecieron servidores basados en Itanium (familia Integrity). Varias plataformas de software llegaron a soportarlo: versiones de HP-UX, OpenVMS, ciertas distribuciones de Linux y determinadas ediciones de sistemas operativos de terceros ofrecieron soporte para Itanium, aunque con limitaciones y en muchos casos con necesidad de versiones específicas.

Razones del menor éxito comercial

  • Ecosistema y compatibilidad: La incompatibilidad binaria con x86 y la dependencia de recompilar o emular software dificultó la adopción masiva por parte de clientes y desarrolladores.
  • Complejidad del compilador: Para aprovechar EPIC se necesitaban compiladores muy avanzados; en muchos casos el rendimiento real con software existente no alcanzó las expectativas.
  • Competencia de x86-64: La aparición y adopción de la extensión x86-64 (AMD64) ofreció a los usuarios una ruta sencilla para pasar a 64 bits sin perder compatibilidad con el vasto ecosistema x86, lo que redujo la necesidad de migrar a arquitecturas alternativas.
  • Coste y posicionamiento: Los sistemas Itanium eran caros y se posicionaron en nichos muy concretos; la demanda quedó por debajo de las previsiones iniciales.
  • Soporte limitado de proveedores de software: Muchos proveedores de aplicaciones empresariales y middleware priorizaron x86/x86-64, lo que mermó la oferta de software nativo para Itanium.

Fin del producto y situación actual

Tras años de presencia reducida en el mercado y tras varios intentos por prolongar la vida de la plataforma, Intel anunció el fin de la familia Itanium el 30 de enero de 2019. Desde entonces los fabricantes han ido migrando clientes a otras arquitecturas y plataformas. No obstante, hasta la retirada definitiva muchos clientes con sistemas críticos conservaron soporte mediante contratos con HP y proveedores especializados para mantener funcionamiento y migraciones planificadas.

Legado

Aunque Itanium no alcanzó el éxito comercial esperado, sus esfuerzos en ideas de ejecución explícita y algunas técnicas microarquitectónicas influyeron en investigaciones y diseños posteriores. La experiencia también dejó lecciones claras sobre la importancia de la compatibilidad con el software existente y el ecosistema para la adopción de una nueva arquitectura.