Linux o GNU/Linux es una familia de sistema operativo de estilo tipo Unix diseñada para gestionar el hardware de ordenadores y permitir la ejecución de aplicaciones. Un sistema operativo proporciona las instrucciones básicas que controlan las partes electrónicas del equipo, la gestión de memoria, procesos, dispositivos de entrada/salida y el sistema de archivos. Linux es, además, software libre: su código fuente está disponible y cualquiera tiene la libertad de usarlo, estudiarlo, modificarlo y redistribuirlo, siempre que respete las condiciones de sus licencias.
Núcleo y distribuciones
El componente central que define a Linux es el núcleo Linux, un núcleo de sistema operativo cuyo desarrollo inició Linus Torvalds. El núcleo coordina el acceso al hardware, gestiona controladores (drivers), y proporciona servicios básicos a las capas superiores del sistema. Técnicamente, el núcleo Linux es monolítico pero modular: gran parte del código se ejecuta en el espacio del núcleo, aunque puede cargarse o descargarse en módulos.
Normalmente, Linux se distribuye en una distribución de Linux (o distro). Una distribución combina el núcleo Linux con software de sistema, herramientas administrativas y bibliotecas necesarias para ejecutar aplicaciones; muchas de esas herramientas proceden del Proyecto GNU. Entre las distribuciones más populares se encuentran Debian, Fedora y Ubuntu, mientras que las opciones comerciales incluyen Red Hat Enterprise Linux y SUSE Linux Enterprise Server. Las distribuciones dirigidas a usuario de escritorio integran un sistema de ventanas (por ejemplo X11 o Wayland) y un entorno de escritorio como GNOME o KDE Plasma; las destinadas a servidores suelen prescindir de los gráficos y empaquetan pilas de software para servicios (por ejemplo LAMP).
Debido a la libre redistribución, cualquiera puede crear una distribución personalizada para una tarea concreta: sistemas embebidos, servidores, estaciones de trabajo científicas, equipos multimedia o dispositivos IoT.
Usos y presencia en el mercado
Linux se diseñó originalmente para ordenadores personales, pero hoy su presencia cubre una amplia variedad de plataformas. Es el sistema dominante en servidores y en la mayoría de ordenadores centrales y supercomputadoras: desde noviembre de 2017 todos los sistemas listados en TOP500 utilizan Linux como sistema base. En escritorios su cuota es menor —según distintas estimaciones, suele situarse en torno al 2–3% en equipos de sobremesa—, aunque esto varía por país y segmento.
El mercado educativo y de portátiles económicos está muy influenciado por el Chromebook, que ejecuta Chrome OS, un sistema basado en el núcleo Linux. Chrome OS ha alcanzado cuotas relevantes en K-12 en Estados Unidos y en equipos económicos.
Linux también es muy habitual en sistemas embebidos —dispositivos con sistemas operativos integrados en su firmware y adaptados a funciones concretas—. Ejemplos incluyen smartphones, tabletas, routers de red, controles industriales, televisores, grabadoras de vídeo, consolas de videojuegos y smartwatches. De forma destacada, Android, un sistema operativo móvil construido sobre el núcleo de Linux, tiene la mayor base instalada entre sistemas operativos de propósito general; en marzo de 2017 se informó que Android superaba en usuarios a Microsoft Windows en términos globales.
Software, licencias y ecosistema
Gran parte del software disponible para Linux es también de código abierto y libre, lo que facilita compartir mejoras y crear ecosistemas ricos de aplicaciones. El código fuente puede utilizarse, modificarse y distribuirse —incluso con fines comerciales— bajo licencias como la Licencia Pública General GNU (GPL) y otras compatibles. Esto permite crear soluciones empresariales con soporte comercial (por ejemplo, servicios ofrecidos por empresas como las que mantienen Red Hat Enterprise Linux o SUSE) y, al mismo tiempo, proyectos comunitarios mantenidos por voluntarios y organizaciones.
Las distribuciones suelen incluir sistemas de gestión de paquetes y repositorios que facilitan instalar, actualizar y mantener software (herramientas como APT o RPM y sus gestores gráficos son habituales). También existen tecnologías modernas asociadas a Linux en servidores y nube, como contenedores y orquestadores (por ejemplo Docker y Kubernetes), que han impulsado todavía más su adopción en infraestructura y servicios web.
Desarrollo y comunidad
Linux es un ejemplo paradigmático de colaboración en proyectos de software libre y de código abierto. El desarrollo del núcleo Linux y de muchas distribuciones se realiza por una mezcla de desarrolladores voluntarios, comunidades, universidades y empresas que contribuyen con código, pruebas, documentación y soporte. El proceso es público, con revisiones de patches, listas de correo y sistemas de control de versiones que garantizan trazabilidad y colaboración.
Ventajas y consideraciones
- Ventajas: estabilidad y rendimiento en servidores; gran control y posibilidad de personalización; seguridad gracias a su modelo de permisos y la rapidez de actualizaciones; amplio soporte para arquitecturas y hardware; ecosistema de software libre y herramientas para desarrolladores.
- Consideraciones: en escritorios puede requerir adaptación por parte del usuario (aunque las distribuciones actuales son cada vez más amigables); compatibilidad de algunos programas comerciales y juegos puede depender de capas de compatibilidad o versiones específicas; la fragmentación entre muchas distribuciones puede generar diferencias en administración y soporte.
En resumen, Linux (GNU/Linux) es tanto un núcleo como la base de un vasto ecosistema de sistemas operativos libres y de código abierto. Su modelo de desarrollo colaborativo, su flexibilidad y su presencia en servidores, dispositivos móviles y embebidos lo convierten en una pieza clave de la infraestructura informática moderna.





