El heliocentrismo es la idea de que la Tierra y los demás planetas giran alrededor del Sol, que es el centro del sistema solar. Muchas personas propusieron el heliocentrismo, como Aristarcode Samos de la antigua Grecia, pero Nicolás Copérnico fue el primero en pensar en buenas razones por las que es cierto. Este fue el comienzo de la astronomía moderna.

Antes de Copérnico, la mayoría de la gente pensaba que el Sol y los demás planetas giraban alrededor de la Tierra (esto se llamaba geocentrismo). Esto se debe a que, si se está en la Tierra, parece que el Sol y las estrellas se mueven por el cielo. Sin embargo, cuando la gente observó durante muchos años vio muchas cosas que no tenían sentido si la Tierra era el centro del sistema solar. Por ejemplo, a veces los planetas parecían moverse de un lado a otro en lugar de moverse alrededor de la Tierra. Copérnico explicó el porqué de estas cosas en 1543, cuando publicó el libro De revolutionibus orbium coelestium ("Sobre las revoluciones de las esferas celestes"). En él daba sus razones para pensar que el Sol estaba en el centro.

Otros astrónomos que hicieron más avances después de Copérnico fueron Johannes Kepler y Galileo Galilei. Por ejemplo, Kepler demostró que los planetas no orbitan en círculos perfectos, y Galileo construyó muy buenos telescopios que ayudaron a confirmar el modelo heliocéntrico.

Copérnico también pensaba que el sol era el centro del universo, pero ahora sabemos que esto es incorrecto. El Sol forma parte de la Vía Láctea, que es una de las miles de millones de galaxias.