Habemus Papam es la fórmula tradicional anunciada en latín por el Cardenal Diácono Mayor (protodiácono) cuando ha sido elegido un nuevo Papa. El anuncio se hace habitualmente desde el balcón central de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, y tras el mismo el nuevo pontífice suele aparecer ante la muchedumbre y ofrecer su primera bendición pública Urbi et Orbi.
Texto del anuncio
El texto litúrgico y ceremonial que se pronuncia tiene una fórmula fija en latín. Un ejemplo habitual del texto es:
Annuntio vobis gaudium magnum:
¡Habemus Papam!
Eminentissimum ac reverendissimum Dominum,
Dominum [Nombre],
Sanctæ Romanæ Ecclesiæ Cardinalem [ Apellido ],
Qui sibi nomen imposuit [Nombre del Papa].
En inglés se puede interpretar así:
Os anuncio una gran alegría:
¡Tenemos un Papa!
El más eminente y reverendo Señor,
el Señor [Nombre],
Cardenal de la Santa Iglesia Romana [ Apellido ],
Que toma para sí el nombre de [nombre del Papa].
Procedimiento y contexto
La publicación del nuevo pontífice ocurre al término del conclave, la reunión de los cardenales electores destinada a elegir al Papa. El anuncio público desde el exterior de la Basílica sirve para informar oficialmente a los fieles y a los medios. Después de la proclamación, el pontífice recibe a los fieles desde el balcón y, en la mayoría de los casos, imparte la bendición apostólica Urbi et Orbi.
Variaciones y prácticas modernas
- La persona que pronuncia el Habemus Papam es tradicionalmente el Cardenal Diácono Mayor, aunque por razones de edad o salud otro cardenal puede efectuar la proclamación.
- En ocasiones la introducción incluye saludos en varias lenguas para alcanzar a la audiencia internacional; por ejemplo, en el anuncio del Papa Benedicto XVI del 19 de abril de 2005 el cardenal Jorge Medina Estévez pronunció saludos en italiano, español, francés, alemán e inglés.
- El modo exacto de anunciar el nombre papal y la entonación pueden variar, pero la fórmula latina sigue siendo el núcleo ceremonial en la mayoría de las proclamaciones.
Historia y evolución
La costumbre de proclamar públicamente la elección del pontífice tiene raíces antiguas en la liturgia y en el derecho canónico, pero su forma actual se consolidó con prácticas desarrolladas durante la Edad Media y la Edad Moderna. El empleo del latín en la fórmula responde a su condición de lengua oficial de la Iglesia católica hasta tiempos recientes y a su carácter de idioma litúrgico y diplomático.
Observaciones finales
La expresión "Habemus Papam" ha pasado a la cultura mediática como sinónimo inmediato de la noticia de la elección papal, pero su valor real es ceremonial y jurídico dentro de la Iglesia. Las diferencias en protocolos y la presencia de medios de comunicación internacionales han hecho que el momento de la proclamación sea seguido por audiencias de todo el mundo.