Gum es una palabra inglesa polisémica que puede referirse a las encías, al chicle, a ciertas gomas naturales o a nombres propios de lugares, plantas y objetos astronómicos. En español, el contexto suele determinar si conviene traducirla como encía, chicle o goma.
En anatomía, las encías son el tejido blando que rodea parcialmente los dientes y ayuda a protegerlos. En el habla cotidiana, el chicle es el producto masticable aromatizado que se elabora con una base de goma, edulcorantes, saborizantes y otros ingredientes; en algunas variantes se añaden compuestos para cuidados bucales o usos concretos.
Productos y usos relacionados
La industria del chicle emplea la base de goma como componente principal de muchas fórmulas. También existe el uso técnico de gum para la goma aplicada al reverso de los sellos postales, que sirve como adhesivo. Cuando se habla de productos diseñados para una función adicional, se suele mencionar los chicles funcionales.
En tecnología de alimentos y en formulación industrial, el término se asocia a gomas vegetales y otros hidrocoloides que modifican la textura, espesan líquidos o estabilizan mezclas. Entre los ejemplos más conocidos están la goma arábiga y la goma xantana; la goma guar también pertenece a este grupo y se usa con frecuencia como espesante.
Otros usos del nombre
Fuera de la alimentación, gum aparece en botánica y en geografía. Se emplea en nombres comunes de árboles como el árbol del caucho, la goma negra y el chicle (Liquidambar), denominaciones que pueden variar según la región. También existe Gum Springs, Arkansas, una localidad de Estados Unidos.
En astronomía, Gum figura en el nombre de un cráter lunar, de la Nebulosa de la Goma y del astrónomo australiano Colin Stanley Gum. En estos casos, la palabra funciona sobre todo como apellido propio, lo que muestra que un mismo término puede reunir sentidos anatómicos, comerciales, científicos y toponímicos sin relación entre sí.