El granito es un tipo de roca ígnea plutónica (o intrusiva) que se encuentra abundantemente en la Tierra y, hasta donde se sabe actualmente, no se ha confirmado su presencia en otros cuerpos del Sistema Solar. Se forma a partir de un magma muy caliente que se enfría lentamente bajo la superficie. Su color varía entre gris oscuro o claro, marrón e incluso tonos rosados, según las proporciones y el tipo de sus minerales.

Cómo se forma

El magma intrusivo queda atrapado y es forzado entre otras capas de roca por la presión bajo la superficie de la Tierra. Al enfriarse lentamente (a diferencia de las lavas que emergen y se enfrían rápido), los minerales tienen tiempo de crecer y formar cristales grandes. Por eso el granito presenta una textura de grano grueso o fanerítica, donde los cristales son visibles a simple vista. El magma se solidifica formando cuerpos subterráneos como plutones, batolitos y stocks; con el tiempo, procesos tectónicos y erosión pueden exponer estos cuerpos en la superficie.

Minerales principales

El granito contiene varios tipos de minerales. Entre ellos están el cuarzo, el feldespato (tanto feldespato alcalino —ortoclasa— como plagioclasa), la hornblenda (un tipo de anfíbola) y, a veces, la mica (biotita o moscovita). Al enfriarse el magma, estos minerales forman cristales relativamente grandes que se entrelazan. En términos generales, el granito suele contener más del 20 % de cuarzo y una proporción importante de feldespatos; la cantidad de minerales oscuros (maficos) como hornblenda o biotita controla su tonaje y aspecto.

Textura, color y variedades

La textura típica del granito es fanerítica, con cristales visibles y bien formados. Existen también variedades porfíricas en las que cristales mayores (fenocristales) se alojan en una matriz de grano más fino. El color depende principalmente del tipo de feldespato: feldespatos alcalinos rosados dan granitos rosados; abundante plagioclasa y minerales oscuros hacen que el granito sea más gris o moreno. Cuando el contenido de cuarzo o feldespato cambia, la roca recibe nombres cercanos como granodiorita o tonalita.

Dónde se encuentra

El granito es una piedra común en la Tierra y constituye una gran parte de la corteza continental. Suele encontrarse en las placas continentales de la corteza terrestre y forma grandes cuerpos ígneos. Aunque se forma bajo la superficie de la Tierra, hay muchos lugares donde ha sido forzada hacia arriba por el movimiento tectónico y por erosión. Cuando las placas de la corteza terrestre se mueven juntas, se doblan y son empujadas hacia arriba; así, se pueden formar montañas de granito y afloramientos espectaculares que hoy son visibles a la intemperie.

Propiedades físicas y procesos de alteración

El granito es duro y resistente: el cuarzo le aporta dureza y los feldespatos resistencia estructural. Aun así, con el tiempo y exposición a agentes climáticos, sus feldespatos pueden alterarse químicamente (hidrólisis) formando arcillas como caolinita, y los fracturamientos permiten la circulación de aguas que generan alteración y meteorización. Los suelos derivados de granito suelen ser ácidos, con textura arenosa y buen drenaje, aunque pobres en nutrientes inicialmente.

Usos y valor económico

Por su dureza, durabilidad y aspecto estético, el granito se emplea ampliamente en la construcción: como material para edificios, monumentos, poyetes, aceras, adoquines y encimeras. También se usa triturado como árido para hormigón y carreteras y, cuando presenta vetas o colores atractivos, como piedra ornamental y para acabados pulidos.

En resumen, el granito es una roca ígnea intrusiva esencial en la composición de la corteza continental, formada por el enfriamiento lento de magmas profundos y caracterizada por cristales visibles de cuarzo y feldespatos, con importantes aplicaciones tanto geológicas como económicas.