Nayaf (árabe:النجف; traducido: An Najaf; persa:نجف) es una ciudad de Irak. Se encuentra a unos 160 km al sur de Bagdad. En 2008, vivían en ella unas 900.583 personas. La ciudad es la capital de la provincia de Nayaf. Es una de las siete ciudades sagradas del islam chiíta. Es el centro del poder político chiíta en Irak.
Importancia religiosa y lugares sagrados
La ciudad alberga la mezquita del Imán Alí, donde está enterrado Alī ibn AbīṬālib, el cuarto califa. Los musulmanes chiíes consideran la mezquita el tercer lugar islámico más sagrado. El santuario del Imán Alí destaca por su gran cúpula dorada, sus minaretes y la estructura del zarih (una celosía metálica que rodea la tumba), y ha sido ampliado y restaurado en varias épocas a lo largo de la historia.
Muy cerca de la mezquita se encuentra el cementerio de Wadi al-Salam, considerado uno de los cementerios más grandes y antiguos del mundo islámico. Millones de fieles solicitan ser enterrados allí por la creencia en la cercanía espiritual al Imán Alí.
Centro de estudios religiosos (hawza)
Nayaf es también sede de una de las hawzas (seminarios) chiíes más influyentes del mundo. Académicos y estudiantes de diversas partes de Irak y del extranjero acuden a Nayaf para formarse en teología, derecho islámico y filosofía. La autoridad y las enseñanzas de los grandes ayatolás con sede en Nayaf tienen un peso considerable en la vida religiosa y, en ocasiones, en la política iraquí.
Peregrinaciones y economía
La economía de Nayaf está fuertemente ligada al culto y al turismo religioso. Cada año la ciudad recibe a millones de peregrinos, sobre todo en las grandes conmemoraciones chiíes como el Arba'ín y el aniversario del martirio del Imán Alí. Estos desplazamientos masivos generan actividad en los comercios locales, en los servicios de hostelería y en los mercados tradicionales (souks) donde se venden artículos religiosos, textiles y artesanías.
Historia y evolución urbana
Hārūn ar-Rashīd fundó la ciudad en el lugar de la tumba de Alī ibn AbīṬālib en el siglo VIII. Desde entonces Nayaf se consolidó como centro espiritual y cultural. A lo largo de los siglos, el santuario y la ciudad han sufrido ampliaciones, renovaciones y transformaciones urbanas vinculadas tanto a los donativos de peregrinos y gobernantes como a los vaivenes políticos de la región.
Siglo XX y conflictos recientes
Nayaf sufrió graves daños durante la guerra entre Irán e Irak y la guerra del Golfo. En 1991, hubo un levantamiento chiíta en Nayaf, que fue reprimido por Saddam Hussein. Este conflicto causó muchas muertes; hay fosas comunes en los alrededores de la ciudad. En 2003, un atentado suicida causó grandes daños. Murieron 120 personas, entre ellas el imán moderado Muhammad Baqir al-Hakim.
En abril de 2004, las fuerzas de Muqtada as-Sadr capturaron la ciudad, así como la ciudad de Kut. Antes de las elecciones de 2004, una parte de las fuerzas de ocupación abandonó la ciudad. Desde la ocupación de 2003 y los años siguientes, Nayaf ha vivido episodios de violencia, represión y rehabilitación urbana que han marcado tanto su tejido social como su patrimonio material.
Gobierno local, seguridad y reconstrucción
Tras los conflictos recientes, se han realizado esfuerzos de reconstrucción del santuario y de infraestructuras básicas, impulsados por donaciones privadas, organizaciones religiosas y autoridades locales. La seguridad en Nayaf suele ser una prioridad por su condición de centro religioso: proteger a los peregrinos y al propio santuario ha requerido presencia de fuerzas de seguridad y gestión coordinada en grandes eventos.
Transporte y acceso
Nayaf está comunicada por carretera con Bagdad y otras ciudades del sur iraquí. También cuenta con un aeropuerto internacional que facilita la llegada de peregrinos extranjeros y de la diáspora chií. La afluencia de visitantes durante las temporadas altas condiciona el transporte, el alojamiento y los servicios municipales.
Cultura y sociedad
La población de Nayaf es mayoritariamente chií y su vida cultural gira en torno a la religión: imames, madrasas, centros culturales y librerías especializadas forman parte del paisaje urbano. A la vez, la ciudad conserva tradiciones locales, gastronomía y artesanía que conviven con la intensa actividad religiosa.
En resumen: Nayaf es una ciudad de gran significado religioso para el chiismo, sede de un importante centro de enseñanza islámica y destino de peregrinaciones masivas. A lo largo de su historia ha sido testigo de episodios de prosperidad, devoción y también de conflicto, y hoy continúa siendo un eje central en la vida espiritual y política de Irak.