Drogas disociativas: definición, efectos y ejemplos (ketamina, PCP, DXM)

Drogas disociativas: definición, efectos, riesgos y ejemplos (ketamina, PCP, DXM). Información esencial sobre uso médico, alucinaciones y peligro del abuso.

Autor: Leandro Alegsa

Los disociativos son un tipo de droga alucinógena. Los disociativos pueden hacer que el consumidor se sienta separado o disociado de su cuerpo y su entorno. Suelen utilizarse como anestésicos, para dejar a la gente inconsciente durante las operaciones o para otros usos médicos.

Los disociativos cambian las percepciones de los usuarios y pueden provocar alucinaciones, trance y euforia. Suelen utilizarse sólo en animales o niños, que no notan estos efectos. Sin embargo, por esta razón también se utilizan de forma recreativa o por diversión. Sin embargo, en muchos países es ilegal su uso con este fin. Algunos disociativos, como el que se produce a partir de la Salvia divinorum, entran en el torrente sanguíneo y se adhieren a los receptores opioides del cerebro. Otros se unen a los receptores de dopamina. La mayoría bloquea la acción normal del glutamato en el cerebro. El glutamato es importante en la forma en que el cerebro procesa la memoria y el dolor. Los disociativos más comunes en todo el mundo son la ketamina, la fenciclidina (PCP) y el dextrometorfano o DXM.

¿Qué son y cómo actúan?

Los disociativos producen una sensación de separación entre la mente y el cuerpo y alteraciones en la percepción sensorial. Su acción farmacológica varía según la sustancia, pero incluye:

  • Bloqueo de receptores del glutamato (especialmente los receptores NMDA), que altera la transmisión excitatoria y la formación de memoria.
  • Interacción con receptores de dopamina u opioides en algunos casos, lo que puede explicar efectos de euforia o analgesia.
  • Efectos sobre múltiples sistemas neurológicos que producen alucinaciones, analgesia, sedación y alteraciones motoras y cognitivas.

Efectos agudos frecuentes

  • Desconexión o sensación de flotar fuera del cuerpo (despersonalización/desrealización).
  • Alucinaciones visuales y/o auditivas; distorsión del tiempo y el espacio.
  • Analgesia o insensibilidad al dolor.
  • Trastornos del habla, coordinación y movimiento; nistagmo (movimiento involuntario de los ojos) en algunos casos.
  • Taquicardia, hipertensión o hipotensión según dosis y sustancia.
  • Náuseas, vómitos, mareo y somnolencia.

Riesgos y efectos secundarios

El uso de disociativos conlleva riesgos a corto y largo plazo:

  • Accidentes y comportamientos peligrosos: por la desconexión sensorial el usuario puede lesionarse o involucrarse en conductas de riesgo.
  • Problemas psiquiátricos: ansiedad intensa, pánico, psicosis transitoria o exacerbación de trastornos mentales previos.
  • Dependencia y tolerancia: algunas sustancias (especialmente DXM en uso repetido) pueden producir tolerancia y uso compulsivo.
  • Daño urinario y vesical: la ketamina puede provocar cistitis hemorrágica y problemas urinarios crónicos con uso frecuente.
  • Interacciones peligrosas: mezclar disociativos con alcohol, benzodiacepinas, opiáceos o depresores respiratorios aumenta el riesgo de depresión respiratoria. DXM combinado con inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS) puede originar síndrome serotoninérgico.

Sobredosis y signos de alarma

Signos que requieren atención médica urgente:

  • Pérdida de conciencia prolongada o dificultad para despertar.
  • Respiración lenta, superficial o ausente; hipoxia.
  • Convulsiones persistentes.
  • Comportamiento extremadamente agitado o violento que ponga en peligro al paciente o a otros.
  • Hemorragia urinaria intensa (especialmente tras uso prolongado de ketamina).

Usos médicos

  • Como anestésico general en cirugía (historicamente en PCP y en la práctica clínica moderna con ketamina).
  • La ketamina, en dosis controladas, se utiliza en urgencias por su efecto analgésico y como anestésico; su enantiómero (esketamina) tiene aprobación para el tratamiento de la depresión resistente cuando se administra en condiciones médicas controladas.
  • El DXM en dosis bajas es un antitusígeno de venta libre en muchos países, pero en dosis altas produce efectos disociativos.

Formas de consumo y duración

  • Vías comunes: administración intravenosa (IV) o intramuscular (IM) en entornos médicos, inhalada (fumada o esnifada), oral (jarabes que contienen DXM) o en forma de polvo o cápsulas.
  • Inicio y duración dependen de la vía y la sustancia: por ejemplo, la ketamina IV actúa en minutos y dura 30–60 minutos; comprimidos o DXM en jarabe pueden tardar 30–60 minutos en hacer efecto y durar varias horas; PCP puede durar muchas horas o incluso días en dosis altas.

Ejemplos principales

  • Ketamina: disociativo con efectos anestésicos y analgésicos. Se usa en anestesia y emergencias; también está investigada y aprobada en algunos casos para la depresión resistente (esketamina). Riesgos: cistitis por uso crónico, trastornos cognitivos, dependencia psicológica.
  • Fenciclidina (PCP): desarrollada originalmente como anestésico, su uso médico se redujo por efectos adversos graves. Recreacionalmente puede producir alucinaciones intensas, agresividad, delirios, nistagmo y alteraciones motoras. Duración larga y comportamiento impredecible aumentan el riesgo de lesiones.
  • Dextrometorfano (DXM): presente en jarabes para la tos; en dosis altas produce efectos disociativos. Riesgos: intoxicación por combinantes (paracetamol, antihistamínicos), interacciones con antidepresivos (riesgo de síndrome serotoninérgico) y dependencia con uso repetido.

Prevención y reducción de daños

  • Si alguien decide usar un disociativo, empezar con una dosis baja y esperar suficiente tiempo antes de aumentar.
  • No mezclar con alcohol, opiáceos, benzodiacepinas o antidepresivos sin supervisión médica.
  • No conducir ni manejar maquinaria mientras persistan los efectos.
  • Tener a una persona sobria que supervise (sitter) y un plan para buscar ayuda médica si aparecen signos de alarma.
  • Evitar el uso repetido para disminuir el riesgo de daños urinarios, cognitivos y dependencia.

Consultar ayuda

Si tú o alguien que conoces experimenta problemas relacionados con el uso de disociativos —dependencia, efectos adversos persistentes, o una emergencia médica— busca atención profesional. Los servicios de salud, líneas de ayuda en adicciones y urgencias están disponibles para brindar apoyo y tratamiento.

Un montón de ketamina cristalina, un disociativo comúnZoom
Un montón de ketamina cristalina, un disociativo común

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué son los disociativos y cómo hacen sentir a las personas?


R: Los disociativos son un tipo de droga alucinógena que puede hacer que el consumidor se sienta separado o disociado de su cuerpo y de su entorno.

P: ¿Cuál es el uso médico de los disociativos?


R: Los disociativos se utilizan a menudo como anestésicos, para dejar inconscientes a las personas durante las operaciones o para otros usos médicos.

P: ¿Cuáles son algunos efectos de los disociativos?


R: Los disociativos cambian las percepciones de los usuarios y pueden provocar alucinaciones, trance y euforia.

P: ¿Por qué los disociativos suelen utilizarse sólo en animales o niños?


R: Los disociativos suelen utilizarse sólo en animales o niños que no notarán los efectos de la droga.

P: ¿Por qué los disociativos son ilegales en muchos países para uso recreativo?


R: Los disociativos son ilegales en muchos países para uso recreativo debido a su potencial de abuso y daño.

P: ¿Cómo afectan los disociativos al cerebro?


R: Algunos disociativos se adhieren a los receptores opioides o a los receptores de dopamina del cerebro, mientras que la mayoría bloquean la acción de la sustancia química glutamato, importante para la memoria y el procesamiento del dolor.

P: ¿Cuáles son algunos ejemplos de disociativos?


R: Los disociativos más comunes en todo el mundo son la ketamina, la fenciclidina (PCP) y el dextrometorfano o DXM.


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