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Clostridium perfringens: bacteria anaerobia esporulada y patógena

Clostridium perfringens es una bacteria anaerobia, grampositiva y formadora de esporas, común en el suelo y en el intestino; causa intoxicación alimentaria e infecciones de heridas mediante varias toxinas.

Clostridium perfringens es una bacteria en forma de bacilo, formadora de esporas y anaerobia, que se encuentra ampliamente en el entorno y en los intestinos de animales y personas. Se la describe clásicamente como grampositiva y es un patógeno humano bien conocido, además de un componente común de la materia orgánica en descomposición. En el ámbito clínico es célebre por causar una gama de afecciones que va desde una enfermedad alimentaria leve hasta infecciones graves de tejidos blandos.

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Características clave

  • Bacteria que forma esporas resistentes al calor, capaces de sobrevivir a condiciones adversas y germinar cuando vuelven los nutrientes.
  • Estrictamente anaerobia, aunque puede tolerar exposiciones breves al oxígeno; crece con rapidez en entornos ricos en nutrientes y con poco oxígeno.
  • Produce diversas toxinas y enzimas; las distintas cepas se clasifican en toxinotipos (A–E) según sus perfiles principales de toxinas.
  • Se encuentra de forma amplia en el medio ambiente y en el intestino de animales, incluidos los seres humanos y otros vertebrados, además de en sustratos como el suelo y la vegetación en descomposición.

Toxinas y enfermedad

Los efectos patógenos están mediadas en gran parte por toxinas. La toxina alfa (una fosfolipasa) es importante en la gangrena gaseosa (mionecrosis), mientras que la enterotoxina (CPE) producida por algunas cepas causa la diarrea típica asociada con la intoxicación alimentaria. Los síntomas de la infección alimentaria por C. perfringens suelen incluir cólicos abdominales y diarrea acuosa, y a menudo aparecen después de ingerir platos de carne que se enfriaron de forma inadecuada o se recalentaron. Entre las afecciones menos frecuentes pero graves se incluyen la enteritis necrosante y las infecciones de heridas derivadas de contaminación traumática.

Ecología, transmisión y detección

Esta especie es ubicua: se encuentra en el suelo, en sedimentos marinos y de agua dulce, en el tracto intestinal de animales e insectos y sobre material vegetal en descomposición. Las referencias al organismo en estudios ecológicos señalan su presencia en intestinos de insectos y otros invertebrados como parte de la comunidad descomponedora; véanse estudios que relacionan a estos organismos con la dispersión ambiental. En los brotes, la confirmación de laboratorio depende del cultivo en condiciones anaerobias, de la detección de toxinas o de pruebas moleculares dirigidas a genes de toxinas. El nombre del género aparece en discusiones taxonómicas como representantes del género Clostridium.

Prevención y tratamiento

Las medidas preventivas se centran en la seguridad alimentaria: el enfriamiento rápido, el recalentamiento completo y una buena higiene reducen el riesgo. En las infecciones de heridas y la gangrena gaseosa, el tratamiento quirúrgico rápido, los antibióticos adecuados y la atención de apoyo son esenciales; a veces se usa oxígeno hiperbárico como complemento. La mayoría de los casos alimentarios no complicados son autolimitados y solo requieren control de líquidos, mientras que la enfermedad invasiva grave debe tratarse en el hospital.

Datos y distinciones destacadas

  • Variación entre cepas: el toxinotipo y la presencia del gen de la enterotoxina determinan el síndrome clínico y su gravedad.
  • Como las esporas pueden sobrevivir a temperaturas de cocción que destruyen las células vegetativas, el enfriamiento inadecuado es un factor de riesgo frecuente en los brotes alimentarios.
  • Aunque con frecuencia se transporta en el intestino sin causar síntomas, ciertas condiciones permiten su sobrecrecimiento y la producción de toxinas que llevan a la enfermedad.

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Autor

AlegsaOnline.com Clostridium perfringens: bacteria anaerobia esporulada y patógena

URL: https://es.alegsaonline.com/art/21093

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