El Campeonato Mundial de Snooker 2002 fue un torneo de snooker profesional. Tuvo lugar del 20 de abril al 6 de mayo de 2002 en el Crucible Theatre de Sheffield, Inglaterra. Fue el último ranking event de la temporada de snooker 2001-02 y supuso el 26º año consecutivo en que el Campeonato Mundial de Snooker se celebraba en el Crucible, sede histórica del torneo desde 1977.
Peter Ebdon conquistó su primer título mundial al vencer en la final a Stephen Hendry por 18-17. La final, disputada al mejor de 35 frames, se resolvió en el frame decisivo y estuvo marcada por frecuentes cambios de mando y una gran tensión competitiva hasta el último instante. Esta fue la novena y última aparición de Hendry en una final del Campeonato del Mundo, cerrando una era en la que había sido la figura dominante del snooker durante los años 90 y comienzos de siglo.
Formato y cifras destacadas
El torneo siguió el formato tradicional del Mundial en el Crucible: rondas largas con las semifinales y la final disputadas a un alto número de frames, lo que premia la resistencia mental y la consistencia. Entre los datos más significativos del torneo destacan:
- Total de century breaks: 65, cifra que refleja el alto nivel ofensivo mostrado por los participantes.
- Break más alto: 145, realizado por Matthew Stevens en su partido de cuartos de final.
- Récord de Hendry: Stephen Hendry firmó 16 century breaks durante el campeonato, un registro que constituye el mayor número de centuries por parte de un jugador en un mismo torneo individual.
- Premios: El campeonato fue patrocinado por la marca de cigarrillos Embassy. Se repartió un fondo total de premios de 1.615.770 libras esterlinas, y el ganador recibió 260.000 libras esterlinas.
El triunfo de Ebdon y su significado
La victoria de Peter Ebdon supuso la consagración de un jugador conocido por su estilo sólido, su concentración y su juego táctico. En un campeonato en el que los grandes nombres desplegaron un alto nivel de juego (como se aprecia en el número de centuries), Ebdon destacó por su capacidad para mantener la calma en momentos decisivos y por una notable resistencia física y mental en partidos largos.
El título de 2002 quedó grabado en la historia del snooker por la intensidad de la final y por marcar el final de la racha de finales de Hendry en el Mundial. Además, el torneo dejó datos individuales y colectivos que subrayaron la calidad global de la competición en esa edición.