El Campeonato Mundial de Snooker es el torneo más prestigioso y con mayor bolsa de premios del snooker profesional. Su primera edición se disputó en 1927 y la ganó Joe Davis, quien dominaría las primeras ediciones: Davis conquistó los primeros 15 campeonatos antes de retirarse del torneo tras su victoria en 1946. Tras un periodo de declive en la década de 1950 el campeonato dejó de celebrarse a partir de 1952 (aunque se disputaron encuentros no oficiales hasta 1957). En 1964 se recuperó con un formato de “desafío” y, a partir de 1969, volvió a disputarse como torneo eliminatorio.

El Crucible y el calendario

Desde 1977 el campeonato se juega en el Crucible Theatre de Sheffield, Inglaterra, escenario que se ha convertido en sinónimo del evento. El torneo moderno dura 17 días y suele concluir el primer lunes de mayo, lo que lo convierte en la cita culminante de la temporada profesional. La atmósfera en el Crucible —intensa, con público muy cercano a la mesa— es una de las señas de identidad del campeonato.

Formato del torneo

El cuadro principal está formado por 32 jugadores:

  • Los 16 primeros del ranking mundial (los cabeza de serie) acceden directamente al cuadro final.
  • Los 16 jugadores restantes se deciden en el proceso clasificatorio, que incluye a profesionales y a jugadores que superan rondas previas.

Los enfrentamientos aumentan progresivamente en duración conforme avanza el torneo:

  • Primera ronda (últimos 32): mejor de 19 cuadros (primero a 10).
  • Segunda ronda (últimos 16) y cuartos de final: mejor de 25 cuadros (primero a 13).
  • Semifinales: mejor de 33 cuadros (primero a 17).
  • Final: mejor de 35 cuadros (primero a 18).

Las eliminatorias de clasificación suelen disputarse en Sheffield (en instalaciones deportivas cercanas al Crucible) poco antes del inicio del cuadro final.

Récords y cifras destacadas

  • Primer campeón: Joe Davis (1927).
  • Mayor cantidad de títulos en la era moderna (desde 1969): Stephen Hendry y Ronnie O'Sullivan comparten el récord con siete títulos cada uno.
  • Otros múltiples ganadores: Steve Davis y Ray Reardon, entre los más exitosos, con seis títulos cada uno en la historia del torneo.
  • Rachas y hitos: Joe Davis ganó los primeros 15 campeonatos, y Stephen Hendry logró una racha de victorias consecutivas destacada en la década de 1990.
  • Máximas roturas: El Mundial ha visto numerosas “breaks” de 147 puntos a lo largo de su historia; estas roturas máximas son momentos inolvidables para aficionados y jugadores.

Clasificación y premios

El Campeonato Mundial es un evento de ranking con una de las bolsas de premios más altas del calendario; el ganador recibe la parte más importante del premio (la cifra exacta varía por edición, pero suele rondar las centenas de miles de libras) y una gran cantidad de puntos de clasificación. Además del premio económico y los puntos, la victoria en el Mundial es el mayor impulso para la reputación y la carrera de cualquier jugador.

Curiosidades y tradición

  • Triple Crown: El Mundial forma parte del llamado “Triple Crown” junto con el UK Championship y el Masters; ganar los tres títulos es considerado un logro extraordinario.
  • La “maldición” del Crucible: Existe la conocida curiosidad de que ningún campeón primerizo en el Crucible ha logrado defender con éxito su título al año siguiente desde que el torneo se fija en ese teatro (1977), fenómeno popularmente apodado la “maldición del Crucible”.
  • Cobertura: El Mundial recibe amplia difusión televisiva y en plataformas digitales, con una gran audiencia en Reino Unido y seguimiento internacional.

Jugadores y momentos memorables

A lo largo de casi un siglo, el campeonato ha definido carreras y producido partidos legendarios y remontadas históricas. Entre los campeones más recordados están nombres como Joe Davis, Ray Reardon, Steve Davis, Stephen Hendry, Ronnie O'Sullivan, John Higgins, Mark Selby y otros que han dejado una huella duradera en la historia del snooker.

El Campeonato Mundial de Snooker sigue siendo la cita más esperada de la temporada: combina historia, tensión prolongada por los largos maratones de frames, y la posibilidad de asistir a momentos de excelencia técnica como las roturas más altas del deporte.