Trygve Halvdan Lie (/ˌtɾygʋə 'li:ə/) (16 de julio de 1896 - 30 de diciembre de 1968) fue un político noruego y una de las figuras más importantes en la creación y consolidación de la diplomacia internacional de la posguerra. De 1946 a 1952 fue el primer Secretario General electo de las Naciones Unidas, cargo desde el cual tuvo que dirigir una organización recién creada en un contexto marcado por la Guerra Fría, la reconstrucción de Europa y los primeros grandes conflictos internacionales del periodo.

Nacido en Oslo, Lie estudió derecho y se involucró pronto en la vida política y administrativa de su país. Fue miembro del Partido Laborista noruego y desempeñó distintos cargos de relevancia antes de llegar al ámbito internacional. Durante la Segunda Guerra Mundial trabajó para el gobierno noruego en el exilio y participó activamente en los esfuerzos diplomáticos vinculados con la resistencia frente a la ocupación nazi. Esa experiencia reforzó su prestigio como negociador y gestor político.

Al ser elegido para encabezar la ONU, asumió una tarea especialmente compleja: definir el funcionamiento práctico de una institución nueva, fortalecer su estructura administrativa y mantener el equilibrio entre potencias enfrentadas ideológicamente. Lie defendió una visión activa del organismo, convencido de que la ONU debía intervenir para preservar la paz y evitar la expansión de los conflictos armados. Durante su mandato se abordaron crisis internacionales de gran impacto, como la guerra de Corea, uno de los primeros y más difíciles desafíos para la organización.

Su gestión no estuvo exenta de controversias. La presión de las grandes potencias, especialmente en el contexto de la rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética, limitó en muchos casos su margen de maniobra. Aun así, Lie dejó una huella profunda en la historia de la diplomacia multilateral al establecer precedentes sobre la autoridad, independencia y alcance del cargo de Secretario General. Finalmente, dimitió en 1952, en medio de tensiones políticas y de desacuerdos sobre su papel dentro de la organización.

Después de dejar la ONU, continuó vinculado a la vida pública y a la reflexión sobre los asuntos internacionales. Su trayectoria es recordada por haber abierto el camino a quienes le sucedieron en la Secretaría General y por haber contribuido a consolidar la ONU como un actor central en la política mundial. Trygve Lie sigue siendo una figura clave en la historia de las Naciones Unidas, tanto por ser su primer Secretario General como por el desafío histórico que asumió en uno de los periodos más delicados del siglo XX.