Sir Aaron Klug OM PRS (11 de agosto de 1926 - 20 de noviembre de 2018) fue un químico y biofísico británico de origen lituano. Nacido en Lituania, su familia emigró a Sudáfrica durante su infancia; allí recibió su formación inicial en ciencias antes de desarrollar la mayor parte de su carrera científica en el Reino Unido. A lo largo de su vida ocupó cargos de liderazgo en instituciones científicas y tuvo una influencia notable en la biología estructural moderna.

Klug obtuvo el Premio Nobel de Química en 1982 por desarrollar la microscopía electrónica cristalográfica y elaborar la estructura de los complejos ácido nucleico-proteína. Este reconocimiento premió su capacidad para combinar técnicas experimentales de microscopía electrónica con métodos de difracción y procesamiento informático de imágenes, logrando reconstrucciones tridimensionales de alta resolución de macromoléculas y complejos supramoleculares. Sus métodos permitieron avanzar en la determinación de estructuras virales y de complejos nucleoproteicos que antes resultaban inaccesibles por métodos tradicionales.

Contribuciones científicas

  • Desarrollo metodológico: introdujo procedimientos sistemáticos de procesamiento de imágenes de electrones que mejoraron la interpretación de micrografías y la obtención de mapas 3D.
  • Aplicaciones a biopolímeros: sus técnicas facilitaron el estudio de virus, ribonucleoproteínas y otras asociaciones proteína-ácido nucleico, aportando claves sobre su organización y función.
  • Puente entre disciplinas: integró la química, la física y la informática para crear herramientas de la biología estructural moderna, influyendo en el posterior desarrollo de la criomicroscopía electrónica (cryo-EM).

Reconocimientos y legado

Aparte del Premio Nobel, Klug recibió numerosas distinciones, fue nombrado caballero y miembro de honores como la Order of Merit (OM), además de desempeñar cargos relevantes en la comunidad científica. Su trabajo abrió nuevas posibilidades para entender la estructura y función de complejos biológicos y sentó bases metodológicas que continúan evolucionando con las tecnologías actuales.

Falleció el 20 de noviembre de 2018 a los 92 años. Su legado perdura en las técnicas y conceptos que transformaron la biología estructural y siguieron impulsando descubrimientos en bioquímica, virología y biomedicina.