Wattieza: el árbol más antiguo conocido del Devónico (385 millones de años)
Wattieza: el árbol más antiguo del Devónico (385 M.A.), fósiles en Nueva York; helechos arborescentes de 8 m, cladoxilópidos, clave para entender la evolución de las plantas terrestres.
Wattieza es el árbol más antiguo conocido. Sus fósiles muestran que estas plantas alcanzaban alturas considerables para su época y representan uno de los primeros ejemplos de estructuras arbóreas verdaderas en el registro fósil.
Los primeros restos relacionados con esta planta se hallaron en el estado de Nueva York, en la conocida zona de Gilboa. Sus fósiles indican que medían alrededor de 8 m o más de altura y que, en apariencia, se parecían a los helechos arborescentes actuales: una copa formada por grandes frondas que emergían desde la parte superior de un tronco relativamente simple.
Época y clasificación
Vivieron a mediados del Devónico, hace unos 385 millones de años. Taxonómicamente se les agrupa entre los cladoxilópidos, parientes cercanos de los helechos y de las colas de caballo actuales. Estos grupos representan líneas tempranas de plantas vasculares que desarrollaron tejidos conductores más complejos y capacidad de crecer en altura.
Morfología y reproducción
Wattieza no tenía hojas verdaderas en el sentido moderno; en su lugar presentaba grandes frondas terminales que formaban la copa. Se reproducía por medio de esporas, no por semillas, como era habitual en muchas plantas del Devónico. Su tronco y sistema vascular muestran adaptaciones que permitieron sostener una estructura elevada y ramificada, aunque la arquitectura exacta difiere de la de los árboles modernos.
Descubrimiento y montaje del fósil completo
La corona de Wattieza, descubierta en 2005, se vinculó con restos de raíz y tronco que ya eran conocidos desde 1870. La arboleda fosilizada encontrada en Gilboa —los llamados "tocones de Gilboa"— había sido descrita anteriormente bajo el nombre de Eospermatopteris, pero la planta completa permaneció desconocida hasta que se pudo asociar la parte aérea con las estructuras subterráneas. Este ensamblaje permitió a los paleobotánicos reconstruir mejor cómo eran estos primeros bosques.
Importancia ecológica y paleogeográfica
La aparición de Wattieza y otras plantas arbóreas del Devónico supuso un cambio profundo en los ecosistemas terrestres. La formación de bosques primitivos contribuyó a:
- Incrementar la fijación de carbono atmosférico mediante la biomasa vegetal y la subsecuente deposición de materia orgánica.
- Alterar los procesos de meteorización y el ciclo del agua en las cuencas continentales, favoreciendo la formación de suelos más desarrollados.
- Crear nuevos hábitats para animales y microorganismos, impulsando la diversificación ecológica en tierra firme.
Si bien las magnitudes exactas de estos efectos siguen siendo objeto de estudio, se considera que la expansión de árboles como Wattieza fue clave en la transformación del planeta durante el Devónico.
Estado de los fósiles y conservación
Los restos de Gilboa consisten en una mezcla de tocones, troncos parcial o totalmente preservados y moldes de las coronas. Muchos de esos fósiles están fragmentados o aplanados por los procesos geológicos, pero han proporcionado información suficiente para reconocer la forma general de la planta y su posición filogenética. Las investigaciones continúan para determinar detalles de su anatomía interna y su ecología precisa.
Resumen: Wattieza representa el árbol más antiguo conocido del registro fósil y un ejemplo temprano de arborescencia en plantas vasculares. Sus descubrimientos en Nueva York y la posterior unión de sus partes fósiles han permitido comprender mejor cómo eran los primeros bosques y qué papel jugaron en la historia geológica y biológica de la Tierra.
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