Las cuatro etapas de la crueldad es una serie de cuatro grabados impresos. Fueron publicados por el artista inglés William Hogarth en 1751. Cada grabado trata de una parte diferente de la vida de Tom Nero, un personaje ficticio (no real).
La Primera etapa de la crueldad muestra a Nerón, cuando es un niño, hiriendo a un perro. En la Segunda etapa de la crueldad, Nerón, que es un adulto, golpea a su caballo. Luego, en La crueldad en la perfección, se convierte en un ladrón y asesina a su amante embarazada. Por último, en La recompensa de la crueldad, su cuerpo es sacado de la horca tras su ejecución y es cortado en pedazos por los cirujanos. Esta última anotación se refiere directamente a la ley del parlamento que se estaba estudiando entonces y que se aprobó en 1752 y que modificó la ley para exigir que los cuerpos de los asesinos ejecutados se entregaran a los cirujanos para que los utilizaran en las clases de anatomía y sólo se enterraran después de haberlos anatomizado. La ley se creó en respuesta al aumento de los asesinatos, especialmente en los suburbios de Londres.
William Hogarth, que estaba muy descontento con los actos de crueldad que veía en las calles de Londres, imprimió los cuadros para el aprendizaje moral. Se imprimieron en papel barato para la gente pobre. Los cuadros son más ásperos y violentos que las otras obras de Hogarth, que suelen tener toques de humor. Consideró que debía hacer esto para que la gente entendiera su mensaje. Sin embargo, los cuadros siguen teniendo los pequeños y cuidadosos detalles por los que Hogarth es famoso.
Descripción de las estampas
La serie forma una narración escalonada que muestra la progresión desde la crueldad hacia los animales hasta el crimen capital y su castigo público. Cada estampa actúa como episodio moralizante:
- Primera etapa de la crueldad (The First Stage of Cruelty): representa a Tom Nero de niño maltratando animales —un motivo que Hogarth usa para señalar el inicio del carácter corrupto y la falta de educación moral.
- Segunda etapa de la crueldad (The Second Stage of Cruelty): muestra a Nero ya adulto profundizando en la violencia, atacando a su caballo y cometiendo otros actos delincuentes; Hogarth llena la escena de detalles que implican negligencia social y dureza.
- La crueldad en la perfección (Cruelty in Perfection): en la tercera lámina Nero comete un asesinato grave (la muerte de su amante embarazada), lo que marca el salto definitivo al crimen mortal.
- La recompensa de la crueldad (The Reward of Cruelty): la última estampa representa el destino de Nero: su ejecución y la subsecuente disección de su cadáver por los cirujanos, una imagen diseñada para provocar horror y advertir sobre las consecuencias legales y sociales del delito.
Contexto histórico y legal
Las estampas se publicaron en un momento de creciente preocupación pública por el delito y la violencia urbana en el Londres del siglo XVIII. El episodio final hace referencia directa a la reforma legal conocida como el Murder Act (1752), que autorizó la entrega de los cuerpos de los ajusticiados a las facultades de medicina para la disección como medida adicional de castigo y disuasión. Hogarth aprovecha este contexto para vincular los actos privados de crueldad con las sanciones públicas que se derivan de ellos.
Técnica, distribución y público
Hogarth trabajó las placas y supervisó la impresión: las imágenes son grabados sobre planchas de cobre con ricos detalles lineales y un fuerte sentido de composición narrativa. A diferencia de algunas de sus otras series más satíricas y con toques de humor, Las cuatro etapas de la crueldad es deliberadamente más dura en su tono. Hogarth hizo imprimir estas imágenes en papel barato y a bajo precio para que circularan entre las clases populares; su intención declarada fue la educación moral y la prevención de la violencia, no sólo la producción de arte para élites.
Iconografía y detalle
Como en otras obras narrativas de Hogarth, las estampas contienen multitud de detalles simbólicos y satíricos —objetos, textos, comportamientos secundarios— que amplían el relato principal y permiten lecturas críticas de la sociedad. La progresión desde el maltrato animal hasta el asesinato subraya la idea de que la crueldad aprendida o tolerada en la infancia puede desembocar en delitos graves si no se corrige.
Recepción e influencia
La serie fue recibida como una advertencia moral contundente. Su crudeza y realismo provocaron debates sobre la violencia, el castigo y la educación de la juventud, y contribuyeron a la imagen de Hogarth como grabador socialmente comprometido. Hoy las estampas se conservan en colecciones y museos y se estudian como ejemplo temprano de arte comprometido con la reforma social y como documento visual del sistema penal y las costumbres de la época.
Lecturas relacionadas
La obra se integra en la trayectoria de Hogarth como creador de series narrativas con propósito moralizante —junto a series anteriores como A Harlot's Progress y A Rake's Progress— y puede interpretarse tanto como denuncia social como instrumento pedagógico dirigido a un público amplio.

