Las repeticiones en tándem se producen en el ADN cuando un mismo patrón de nucleótidos aparece repetido varias veces y las copias quedan situadas una junto a la otra, es decir, en tándem. Se trata de múltiples copias de la misma secuencia de pares de bases colocadas de extremo a extremo, sin interrupciones entre ellas.
Un ejemplo sencillo sería: ATTCG ATTCG ATTCG, en el que la secuencia ATTCG se repite tres veces seguidas. Estas repeticiones pueden tener longitudes muy distintas: algunas están formadas por pocos nucleótidos y otras por secuencias más largas. En función del tamaño de la unidad repetida, suelen clasificarse en microsatélites, minisatélites y otras repeticiones más extensas.
Las repeticiones en tándem son frecuentes en los genomas de muchos seres vivos. En algunos casos se encuentran en regiones no codificantes del ADN y no producen proteínas, pero aun así pueden ser muy importantes. También pueden aparecer cerca o dentro de genes, donde influyen en la regulación de la actividad genética, la estabilidad del genoma y la forma en que se expresan ciertos caracteres.
Una de sus características más destacadas es que el número de repeticiones puede variar entre individuos. Esa variabilidad genética hace que estas secuencias sean muy útiles en estudios de identificación, pruebas de parentesco, análisis forenses y comparación de poblaciones. Precisamente por esa variación, los marcadores basados en repeticiones en tándem permiten distinguir con gran precisión entre personas o muestras biológicas.
Estas secuencias también pueden cambiar con el tiempo debido a errores durante la replicación del ADN, como el deslizamiento de la ADN polimerasa. Cuando el número de repeticiones aumenta o disminuye, puede producirse inestabilidad genética. En algunos casos, la expansión anormal de repeticiones en tándem se relaciona con enfermedades hereditarias y alteraciones del desarrollo, por lo que su estudio es muy importante en genética médica.
En resumen, las repeticiones en tándem son fragmentos del ADN que se repiten consecutivamente. Aunque a simple vista parezcan secuencias redundantes, cumplen funciones relevantes en la variación genética, la investigación biológica y la medicina, y su análisis ayuda a comprender mejor la estructura y el comportamiento del genoma.