Dulce es una palabra del español relacionada con el sabor azucarado, la suavidad y, por extensión, con aquello que resulta agradable o delicado. Procede del latín dulcis y se usa tanto como adjetivo como en expresiones sustantivas ligadas a la gastronomía y al lenguaje cotidiano.

Usos principales

En su sentido más común, remite a la dulzura, es decir, al perfil sensorial asociado al azúcar, la miel y otros endulzantes. En la cocina, dulce puede nombrar postres, confites o preparaciones elaboradas con azúcar; también puede funcionar como un término amplio para referirse a alimentos de sabor azucarado.

  • En el inglés británico, la palabra sweet puede equivaler a la confitería en general.
  • En el uso norteamericano, ese campo léxico suele expresarse con candy, aunque el repertorio de productos varía según la región.
  • Sweet también es el nombre de una banda británica asociada al pop-rock de los años setenta.

Sentido y contexto

En español, dulce se opone sobre todo a salado dentro de los sabores básicos. Como adjetivo, además, puede describir un carácter amable, una voz suave o una sensación placentera. Esa amplitud explica que aparezca con frecuencia en recetas, etiquetas de alimentos, expresiones afectivas y referencias culturales.

En conjunto, la palabra reúne significados de uso muy extendido: un sabor, una categoría de alimentos y un valor expresivo positivo. Por ello, su interpretación depende del contexto en el que se emplee.