Sidney L. Pressey (Brooklyn, Nueva York, 1888 - 1979) fue profesor de Psicología en la Universidad Estatal de Ohio durante muchos años. Es famoso por haber inventado una máquina de enseñanza varios años antes de que la idea se hiciera popular, y por sus aportes tempranos a lo que hoy se considera psicología cognitiva aplicada a la educación.
"La primera... [máquina de enseñanza] fue desarrollada por Sidney L. Pressey... Aunque originalmente fue desarrollada como una máquina de auto-calificación... [demostró] su capacidad de enseñar realmente".
La máquina de enseñanza
En la década de 1920 Pressey diseñó y construyó un dispositivo mecánico que presentaba preguntas al alumno, registraba sus respuestas y permitía avanzar sólo cuando se daba la respuesta correcta. Originalmente concebida como una máquina de auto‑calificación, mostró además la capacidad de facilitar el aprendizaje al proporcionar corrección inmediata y obligar a la práctica hasta la respuesta correcta. En 1926 publicó un trabajo que describía el aparato y sus resultados, y demostró experimentalmente que el mecanismo no solo medía el conocimiento, sino que podía incrementar el aprendizaje cuando se usaba de forma adecuada.
La innovación de Pressey residía en combinar evaluación inmediata con retroalimentación y un control del progreso por parte del propio alumno, principios que más tarde serían retomados por los defensores de la instrucción programada y del diseño instruccional. Su máquina utilizaba un sistema de preguntas de respuesta cerrada; el alumno debía seleccionar la respuesta correcta para que el dispositivo registrara el acierto y permitiese continuar.
Contribuciones teóricas
Pressey fue, en términos modernos, un psicólogo cognitivo. Rechazó una visión del aprendizaje entendida únicamente como una acumulación de respuestas controladas por estímulos externos y defendió una perspectiva en la que el significado, la intención y el propósito del aprendiz eran fundamentales. Subrayó la importancia de la actividad del sujeto —responder, recibir corrección, repetir— como motor del aprendizaje efectivo.
Sus ideas anticiparon críticas al conductismo estrecho y propusieron que la tecnología educativa debía diseñarse teniendo en cuenta procesos mentales como la comprensión, la transferencia y la autorregulación. Por ello se le considera uno de los precursores de enfoques que más tarde se integrarían en la psicología cognitiva y en el desarrollo de materiales de instrucción programada.
Trayectoria y reconocimiento
Pressey ingresó en la Universidad de Ohio en 1921 y permaneció allí hasta su jubilación en 1959. Tras retirarse, continuó activo como investigador y autor, publicando 18 artículos entre 1959 y 1967. Su labor en tecnología educativa fue reconocida formalmente cuando se convirtió en el primer ganador del premio E.L. Thorndike por sus logros en ese campo, otorgado por la Asociación Americana de Psicología en 1964.
Legado
Aunque la obra de Pressey no alcanzó en su momento la misma difusión que la de algunos posteriores defensores de la instrucción programada (por ejemplo, B. F. Skinner en los años 50), su máquina y sus argumentos sentaron bases conceptuales y prácticas importantes. Sus aportes influyeron en la evolución de la tecnología educativa, el diseño instruccional y la idea de aprendizaje autoinstruido apoyado por mecanismos de retroalimentación inmediata. Hoy se le reconoce como una figura clave en la transición desde modelos estrictamente conductistas hacia enfoques que integran procesos cognitivos, propósito y significado en el aprendizaje.
Principales ideas para recordar:
- Inventor temprano de una máquina de enseñanza que daba test, puntuaba y facilitaba el aprendizaje.
- Defensor de un aprendizaje guiado por significado, intención y propósito más que por simples asociaciones estímulo‑respuesta.
- Precursor de la instrucción programada y de muchas prácticas modernas en tecnología educativa.
- Primer galardonado con el premio E.L. Thorndike (APA) por su contribución a la tecnología educativa, 1964.