Los dólares de arena son especies de erizos de mar aplanados y excavadores que pertenecen al orden Clypeasteroida. Echinarachnius parma, el dólar de arena común, está muy extendido en el hemisferio norte, desde la zona intermareal hasta profundidades considerables. Los dólares de arena pueden encontrarse en zonas templadas y tropicales; su abundancia y distribución varían según la especie y la región, por lo que en algunas áreas su presencia puede ser escasa o nula. p76

Morfología y anatomía

Todos los dólares de arena tienen un esqueleto rígido conocido como test. Es el típico disco blanco que se encuentra en las playas cuando el animal muere y el tejido blando se descompone. Los animales vivos presentan una epidermis con espinas móviles y pilíferas que recubren el test, proporcionando color y permitiendo el movimiento y la excavación. Las espinas son cortas y numerosas; se articulan sobre el test y, junto con el sistema de pies ambulacrales, permiten desplazarse sobre y dentro del sedimento.

Al igual que otros erizos de mar, los dólares de arena presentan cinco filas pareadas de poros en la superficie aboral; estas filas forman el típico dibujo en forma de pétalo llamado petaloide. Los poros son perforaciones en el endoesqueleto a través de las cuales se proyectan los pies tubulares (podia), que en estas especies están especializados para el intercambio gaseoso y para ayudarlos a desplazarse por el sedimento.

Alimentación y comportamiento

Los dólares de arena son principalmente depositívoros o filtradores de partículas finas. Se alimentan de materia orgánica, microalgas y detritos presentes en la arena y el fango. Utilizan las espinas y cilios para mover partículas hacia la boca, situada en la cara inferior (oral), y canales o surcos alimentarios para conducir el alimento. A diferencia de los erizos de mar regulares, su aparato mandibular (el "lanza de Aristóteles") está menos desarrollado y adaptado a su modo de vida sobre y en el sedimento.

Reproducción y ciclo de vida

La mayoría de los dólares de arena son de sexos separados (dioicos) y se reproducen mediante fecundación externa: liberan óvulos y espermatozoides al agua, donde ocurre la fecundación. Las larvas son planctónicas (equinopluteo) y pasan un periodo nadando y alimentándose en la columna de agua antes de asentarse y metamorfosearse en juveniles bentónicos que moldearán su test a medida que crecen.

Hábitat y distribución

Estos erizos prefieren fondos arenosos y fangosos donde pueden enterrarse parcial o totalmente. Se encuentran desde la zona intermareal hasta aguas someras y a mayor profundidad, según la especie. Algunas habitan en aguas frías del hemisferio norte, otras en regiones templadas o tropicales. La presencia local depende de factores como granulometría de la arena, disponibilidad de alimento, temperatura y corrientes.

Importancia ecológica y conservación

Los dólares de arena contribuyen a la bioturbación, es decir, al movimiento y mezcla del sedimento, lo que influye en la aireación del fondo y los ciclos de nutrientes. También forman parte de la dieta de aves costeras y diversos peces. Aunque muchas especies no están amenazadas, los cambios en el uso del suelo costero, la contaminación, la alteración de hábitats y la recolección masiva de tests para uso decorativo pueden afectar poblaciones locales. La monitorización y la gestión de hábitats costeros ayudan a su conservación.

Cómo reconocer un test en la playa

  • Test plano, en forma de disco o almohadilla, de superficie con un dibujo en forma de pétalo (los petaloides).
  • Cuando están limpios y secos suelen ser blancos; en vida están cubiertos por piel y espinas que les dan color.
  • Algunos tests presentan pequeñas muescas o agujeros (lunelas) en especies que las desarrollan, y que facilitan el enterramiento y la circulación del agua.

Los estudios de campo y las claves taxonómicas permiten distinguir las especies por el tamaño del test, la disposición de los petaloides, la presencia o ausencia de lunelas y la morfología de las espinas. Para identificación precisa es recomendable consultar guías regionales o especialistas en equinodermos.