Ramsés II fue uno de los mayores faraones del antiguo Egipto. Fue el tercer faraón de la XIX dinastía. Sus sucesores y los egipcios posteriores le llamaron el "Gran Ancestro". Su reinado es famoso por su duración, su actividad militar y su intensa producción arquitectónica y artística.

Ascenso y duración del reinado

A los 14 años, Ramsés fue nombrado sucesor por su padre Seti I. Gobernó Egipto desde 1279 a.C. hasta 1213 a.C.p165, lo que supone un total de 66 años y 2 meses, uno de los reinados más largos de la historia egipcia. Se calcula que murió en torno a los 90 u 91 años. Su prolongado gobierno proporcionó una estabilidad interna inusual, permitió la realización de grandes obras públicas y facilitó campañas militares continuas en Asia y en Nubia.

Campañas militares

Ramsés II organizó numerosas expediciones militares hacia el norte, al área oriental del Mediterráneo (las tierras que hoy corresponden a Israel, Líbano y Siria), y hacia el sur, dominando y fortificando la región de Nubia. Su campaña más célebre es la batalla de Kadesh contra el imperio hitita, librada en el quinto año de su reinado (aprox. 1274 a.C.). Aunque las crónicas egipcias presentan la batalla como una gran victoria egipcia, la realidad militar fue más bien un empate estratégico.

Tras años de enfrentamientos, Ramsés II y el rey hitita Hattušili III firmaron lo que se considera uno de los primeros tratados de paz documentados de la historia: un acuerdo de no agresión y cooperación que estabilizó la frontera sirio-palestina y supuso un reconocimiento diplomático entre ambas potencias.

Obras públicas y monumentos

La primera parte del reinado de Ramsés II se centró en la construcción de ciudades, templos y monumentos. Estableció la ciudad de Pi-Ramesses en el Delta del Nilo como su nueva capital y base principal para sus campañas en Siria. Pi-Ramesses se convirtió en centro administrativo y militar hasta que, varios siglos después, su material fue reaprovechado para construir otras ciudades del Delta.

Ramsés empleó la arquitectura y la escultura como instrumentos de propaganda: mandó erigir estatuas colosales, relieves y obeliscos que proclamaban su poder y su relación con los dioses. Entre sus obras más conocidas están:

  • Abu Simbel: dos templos rupestres tallados en la roca, el mayor dedicado al propio Ramsés y el menor a su esposa favorita, Nefertari. Destacan por sus colosos y por el alineamiento solar que ilumina la estatua del faraón en fechas concretas.
  • El Ramesseum: su templo funerario en Tebas, con un enorme coloso caído y ricas inscripciones.
  • Ampliaciones en Karnak y Luxor: continuó y amplió los complejos religiosos tebano iniciados por sus antecesores, dejando grandes salas hipóstilas, pilonos y relieves.
  • Numerosos templos, estatuas y obeliscos repartidos por Egipto y Nubia, que consolidaron su imagen como gobernante-dios.

Familia y sucesión

Ramsés tuvo una vida familiar muy numerosa: contrajo matrimonio con varias reinas, entre las cuales destaca Nefertari, cuya tumba en el Valle de las Reinas es una de las mejor decoradas. Se le atribuye una descendencia excepcionalmente amplia; algunas fuentes antiguas y modernas señalan que pudo haber tenido más de cien hijos, aunque las cifras exactas varían. Tras su muerte le sucedió su decimotercer hijo, Merneptah, quien tuvo que afrontar los retos de mantener un imperio ya en ligera pérdida de poder tras la larga era de su padre.

Muerte, enterramiento y descubrimiento de la momia

Ramsés II fue enterrado en una tumba en el Valle de los Reyes. Para proteger su cuerpo de los saqueos se realizó un traslado posterior a un escondite real (una ranura oculta en la pared), donde su momia fue localizada en 1881 como parte de la llamada «Cachette real» (DB320). A finales del siglo XIX, investigadores como Gaston Maspero participaron en su identificación y traslado al museo.

Durante muchos años la momia de Ramsés estuvo expuesta en el Museo Egipcio de El Cairo. En 2021 su cuerpo participó en la célebre "Procesión de las momias reales" y fue llevado al National Museum of Egyptian Civilization en El Cairo, donde forma parte de las colecciones dedicadas a la historia faraónica.

Legado

El legado de Ramsés II es múltiple: fue un gobernante guerrero y diplomático, un gran constructor y un modelo de monarca idealizado. Su figura dominó la memoria colectiva egipcia durante siglos; muchos reyes posteriores tomaron su nombre como ejemplo de grandeza. En el mundo moderno, Ramsés ha pasado a la cultura popular como símbolo del antiguo Egipto: sus monumentos siguen siendo algunos de los sitios arqueológicos más visitados y estudiados.

Aunque las fuentes egipcias exageraron con frecuencia sus éxitos, la combinación de longevidad, actividad constructora y presencia en el registro arqueológico hacen de Ramsés II uno de los faraones mejor documentados y más influyentes de la antigüedad.