Verde de París: acetoarsenito de cobre (II), pigmento y compuesto tóxico
Descubre el Verde de París: acetoarsenito de cobre (II), su historia como pigmento, propiedades químicas, riesgos tóxicos y precauciones esenciales.
El verde de París, cuyo nombre químico es acetoarsenita de cobre (II), es un compuesto químico. Su fórmula química es Cu(C2 H3 O2 )2 - 3 Cu(AsO2 )2 . Tiene iones de cobre, acetato y arsenito. El cobre está en su estado de oxidación +2.
Descripción y propiedades
Verde de París es el nombre común de un pigmento inorgánico de color verde intenso, históricamente valorado por su tono brillante y su poder cubriente. Se presenta como un polvo cristalino de color verde azulado a verde esmeralda. Es prácticamente insoluble en agua y orgánicamente poco estable frente a la acción química y a la luz en determinadas condiciones; cuando se degrada puede liberar compuestos de arsénico y iones de cobre.
Estructura y síntesis
Químicamente se describe como una mezcla cristalina en la que aparecen unidades de acetato de cobre y arsenito de cobre; por eso la fórmula se expresa frecuentemente como Cu(C2H3O2)2·3Cu(AsO2)2 (la presentación puede variar según la fuente y la estequiometría del material sintetizado). Tradicionalmente se obtiene por reacción entre sales de cobre (como acetato de cobre) y compuestos arseniosos (arsenito/óxido de arsénico en presencia de medios ácidos), con precipitación del pigmento.
Historia y usos
El verde de París fue extremadamente popular en el siglo XIX como pigmento para pinturas artísticas, tintes de papel pintado, lacas y como colorante en objetos decorativos. También se empleó fuera del ámbito artístico como insecticida y rodenticida —por ejemplo, contra la plaga de la patata (escarabajo colorado) y otros insectos— debido a su tóxica acción sobre insectos y roedores. Su uso generalizado disminuyó a medida que se reconocieron y documentaron sus peligros para la salud humana y el medio ambiente.
Toxicidad y efectos sobre la salud
El componente más peligroso del verde de París es el arsénico, presente en forma de arsenito. Tanto el arsenito como el cobre son tóxicos si se ingieren, inhalan o absorben por la piel en cantidades suficientes. Entre los riesgos y efectos conocidos se encuentran:
- Efectos agudos: náuseas, vómitos, diarrea intensa, dolor abdominal, hipotensión, colapso y, en exposiciones elevadas, riesgo de muerte por fallo multiorgánico.
- Efectos crónicos: lesiones cutáneas, hiperpigmentación, neuropatía periférica, daño hepático y renal, y un mayor riesgo de cáncer por exposición prolongada al arsénico.
- Mecanismo: los iones arsenito inhiben enzimas clave que contienen grupos -SH (sulfhidrilo), afectando el metabolismo celular; el exceso de cobre también puede producir estrés oxidativo y daño tisular.
En caso de exposición sospechada: retirar la ropa contaminada, lavar las zonas afectadas con abundante agua, evitar inducción de vómito sin indicación médica y buscar atención sanitaria urgente. El tratamiento médico puede incluir medidas de soporte y, en casos apropiados, agentes quelantes como dimercaprol (British anti-Lewisite) o succimer (ácido dimercaptosuccínico), según criterio médico.
Manejo, almacenamiento y eliminación
- Manipular siempre con equipo de protección personal: guantes, gafas de seguridad y protección respiratoria si existe riesgo de polvo o aerosol.
- Trabajar en áreas bien ventiladas o con extracción localizada; evitar generación de polvo.
- Almacenarlo en recipientes cerrados y etiquetados, en lugares destinados a materiales peligrosos.
- La eliminación debe realizarse como residuo peligroso conforme a la normativa local, evitando vertidos a aguas o suelos; contactar con gestores autorizados de residuos peligrosos.
Impacto ambiental y regulación
Por su contenido en arsénico, el verde de París es contaminante persistente que puede afectar suelos, aguas y biota, acumulándose y causando toxicidad en organismos acuáticos y terrestres. Debido a estos riesgos, su uso en pinturas, papel pintado y en productos de consumo se ha restringido o prohibido en muchos países desde comienzos del siglo XX y se han promovido alternativas menos peligrosas.
Alternativas modernas
Hoy en día los colores verdes en pintura y decoración suelen obtenerse mediante pigmentos inorgánicos o orgánicos menos toxicos, por ejemplo:
- Verdes de ftalocianina (pigmentos orgánicos modernos, buena estabilidad y baja toxicidad relativa).
- Óxidos de cromo (aunque el cromo hexavalente es tóxico, los óxidos estables presentan menor riesgo; se requiere evaluación según el tipo de cromo).
- Pigmentos sintéticos inorgánicos y mezclas que proporcionan tonos similares sin arsénico.
Resumen
El verde de París (acetoarsenita de cobre (II)) fue un pigmento históricamente muy apreciado por su color, pero su contenido de arsénico y cobre lo hace altamente tóxico y ambientalmente peligroso. Su uso se ha restringido y sustituido por alternativas menos riesgosas; cuando se manipula o se encuentra en materiales antiguos es importante tomar precauciones y gestionarlo como residuo peligroso.
Propiedades
El verde de París es un sólido azul-verde. Es extremadamente tóxico. Tiene un color azul-verde muy brillante. Se oscurece en el aire.
Preparación
Se fabrica haciendo reaccionar acetato de cobre (II) con trióxido de arsénico y agua.
Utiliza
El verde de París se utilizó por primera vez para matar ratas en las alcantarillas de París. De ahí viene su nombre. Se utilizó como insecticida. Se lanzaba desde aviones para detener la malaria en Italia. Se utilizó como pigmento verde brillante. Se pintaba en los barcos para evitar que crecieran los percebes. En muchos lugares, el verde París está prohibido por su toxicidad. Sólo se utiliza en unos pocos lugares.
Seguridad
El verde de París es extremadamente tóxico. Solía ser común y por eso era un veneno común.
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