El trióxido de arsénico, también conocido como arsénico blanco, óxido de arsénico (III) u óxido arsenioso, es un compuesto químico. Su fórmula química es As2O3. Está formado por iones de arsénico y de óxido, y el arsénico se encuentra en su estado de oxidación +3. El peso molecular aproximado es 197,84 g·mol−1. Es un sólido cristalino de color blanco (a veces con tonos grisáceos) y presenta alta toxicidad.
Propiedades físicas y químicas
- Estado físico: sólido cristalino, comúnmente en forma de polvo blanco.
- Solubilidad: se disuelve en agua formando ácido arsenioso (H3AsO3), y es más soluble en soluciones alcalinas (da lugar a arsenitos).
- Reactividad: reacciona con bases para formar sales arsenitos y puede oxidarse a óxidos de arsénico de valencia superior. Es estable en condiciones ambientales normales, pero puede sublimarse y degradarse a altas temperaturas.
- Formas: existe en varias formas cristalinas según las condiciones de preparación.
Estructura y comportamiento químico
Químicamente, el As2O3 puede actuar como un óxido anfótero: reacciona con ácidos y con bases. En disolución acuosa aparece preferentemente como ácido arsenioso (H3AsO3) que da lugar a especies arsenito. Estas especies son las responsables de gran parte de su toxicidad biológica.
Usos principales
- Industria: se ha usado históricamente en la fabricación de vidrio, esmaltes y algunos pigmentos, así como en procesos de tratamiento de metales.
- Agricultura (histórico): se empleó como insecticida y herbicida en el pasado; muchos de esos usos están hoy prohibidos o estrictamente regulados por su toxicidad.
- Electrónica y semiconductores: se utiliza en la fabricación y dopado de ciertos materiales especializados.
- Medicina: el trióxido de arsénico, administrado bajo estricta supervisión clínica (nombre comercial Trisenox entre otros), se emplea como fármaco antineoplásico en el tratamiento de la leucemia promielocítica aguda (APL). Su uso médico es altamente controlado debido a su toxicidad.
Toxicidad y riesgos para la salud
El trióxido de arsénico es extremadamente tóxico. La exposición puede ser aguda o crónica y afecta a múltiples órganos y sistemas:
- Exposición aguda: la ingestión o inhalación puede causar náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal intenso, deshidratación, hipotensión, arritmias cardiacas y fallo multiorgánico. La exposición severa puede ser mortal.
- Exposición crónica: la exposición prolongada a compuestos inorgánicos de arsénico está asociada a cambios cutáneos (hiperpigmentación, queratosis), neuropatía periférica, enfermedades vasculares (claudicación, lesiones similares a la enfermedad de Buerger) y un mayor riesgo de cáncer (piel, pulmón, vejiga, y otros).
- Vías de entrada: ingestión, inhalación de polvo o vapores, y absorción cutánea en presencia de heridas o tras exposición prolongada.
- Clasificación carcinogénica: los compuestos inorgánicos de arsénico, incluido el As2O3, están clasificados por agencias internacionales como carcinógenos para humanos.
Medidas de seguridad y manejo
- Protección personal: al manipular As2O3 deben usarse guantes resistentes a productos químicos, protección ocular, mascarillas o equipos de respiración adecuados y ropa protectora.
- Control de emisiones: trabajar en campana extractora o áreas con ventilación local y sistemas de contención para polvo.
- Almacenamiento: mantener en recipientes bien cerrados, en lugar seco y señalizado, separado de ácidos fuertes y agentes reductores/oxidantes incompatibles.
- Primeros auxilios: en caso de inhalación, trasladar a la persona al aire fresco y buscar atención médica inmediata. Tras contacto cutáneo, enjuagar con abundante agua y retirar la ropa contaminada; tras ingestión, buscar ayuda médica urgente. No administrar remedios caseros sin indicación profesional.
- Eliminación: los residuos deben gestionarse como residuos peligrosos conforme a la normativa local, evitando vertidos al medio ambiente.
Impacto ambiental
El trióxido de arsénico y otros compuestos inorgánicos de arsénico pueden contaminar suelos y aguas, especialmente en zonas mineras o industriales. El arsénico en aguas subterráneas es un problema de salud pública en algunas regiones del mundo. Una vez en el medio ambiente, puede bioacumularse y persistir, por lo que su manejo y disposición requieren precauciones estrictas para proteger ecosistemas y fuentes de agua potable.
Detección y tratamiento
- Detección: la presencia de arsénico se analiza mediante técnicas analíticas como espectrometría de absorción atómica, ICP-MS y métodos colorimétricos específicos para aguas y muestras biológicas.
- Tratamiento médico: en intoxicaciones clínicas por arsénico, los antídotos quelantes (por ejemplo, dimercaprol o succímer) pueden usarse bajo supervisión médica especializada; el manejo incluye soporte sintomático y tratamiento de complicaciones.
Regulación
Debido a su alta toxicidad y carcinogenicidad, el uso, transporte, almacenamiento y eliminación de As2O3 están regulados en la mayoría de países. Las aplicaciones agrícolas históricas han sido prohibidas o restringidas y el empleo clínico se realiza bajo protocolos terapéuticos estrictos.
Nota: Si sospecha exposición o intoxicación por trióxido de arsénico, busque atención médica de urgencia y ponga en conocimiento a los servicios de salud o emergencias químicas locales. Para uso industrial o de laboratorio, siga siempre las fichas de datos de seguridad (FDS/SDS) y la legislación vigente.

