Planeadores militares: definición y uso en la Segunda Guerra Mundial
Descubre la historia y tácticas de los planeadores militares en la Segunda Guerra Mundial: diseño, misiones, riesgos y su impacto en operaciones aerotransportadas.
Definición y propósito
Los planeadores militares (una variación del planeador común) son aeronaves no propulsadas diseñadas para transportar tropas, vehículos y material pesado hasta una zona de combate. Su función principal fue permitir la inserción de fuerzas y equipo con mayor precisión que el lanzamiento en paracaídas, acercando hombres y máquinas directamente a una zona concreta en tierra.
Características y diseño
Estos aviones sin motor eran remolcados en el aire por un avión remolcador —frecuentemente por transportes como el C-47 Skytrain o Dakota— y, en ocasiones, por bombarderos. Al ser liberados cerca de las líneas amigas tenían que planear hasta una zona abierta adecuada y aterrizar sin posibilidad de volver al aire.
Por su naturaleza de empleo único, muchos planeadores se construían con materiales baratos y de fácil producción, principalmente madera y contrachapado. Eran, por lo general, aeronaves sin blindaje, con sistemas de control sencillos y sin frenos complejos, lo que las hacía frágiles ante aterrizajes forzosos. Por ese motivo se consideraban en gran medida desechables y su dotación y carga corrían riesgo al tocar tierra.
Tipos representativos
- Británicos: Airspeed Horsa (capacidad para tropas y vehículos ligeros).
- Estadounidenses: Waco CG-4A (muy usado para desembarcos y transporte de jeeps y pequeños cañones).
- Alemanes: DFS 230 (uso táctico en comandos), Gotha Go 242 y el gigantesco Messerschmitt Me 321.
- Soviéticos: experimentos y prototipos, incluidos intentos atípicos como el Antonov A-40 (tanque planeador con alas desmontables).
Uso en la Segunda Guerra Mundial
Los planeadores tuvieron su mayor desarrollo y empleo durante la Segunda Guerra Mundial. Se usaron tanto para misiones de asalto —llevando infantería aerotransportada para tomar puntos claves como puentes y aeródromos— como para transportar equipo pesado (cañones, vehículos ligeros, y en algunos casos tanques ligeros) que no era práctico dejar caer en paracaídas.
Operaciones destacadas donde los planeadores jugaron un papel crucial incluyen desembarcos masivos y misiones aerotransportadas como las realizadas en Normandía (Día D), Operation Market Garden (Arnhem) y las operaciones para cruzar el Rin en 1945 (por ejemplo, Operation Varsity). En muchas de estas misiones los planeadores aportaron la posibilidad de poner hombres y material justo en la zona objetivo, algo difícil de lograr con paracaidistas dispersos.
Tácticas, riesgos y bajas
La naturaleza de las misiones —lanzamientos nocturnos o al amanecer, remolque a baja altura y aterrizajes en terrenos improvisados— multiplicaba los riesgos. Los planeadores intentaban aterrizar con el menor daño posible para la carga y la tripulación, pero muchas LZ (landing zones) eran inhóspitas: campos con setos, bosques, colinas o cerca de fuego enemigo. El carácter unidireccional de las misiones hacía que muchos planeadores quedaran inutilizados tras el aterrizaje; por eso se fabricaban con materiales sencillos como la madera.
La fragilidad y la falta de protección provocaron elevados percances; en algunas misiones las bajas llegaron a rondar cifras muy altas —en determinados episodios superando el 40%— tanto entre las tripulaciones como entre las tropas transportadas. Los pilotos, que se enfrentaban a aterrizajes forzosos y a veces a combate inmediato tras tocar tierra, se autodenominaban "blancos de remolque" mientras que soldados se referían a los planeadores como "ataúdes voladores".
Comparación con paracaidistas
Los paracaidistas —soldados que aterrizan en paracaídas como los paracaidistas— ofrecían la posibilidad de desplegar muchos efectivos en un área amplia, pero solían dispersarse y a veces perder contacto con el material lanzado por aire, como vehículos y cañonesantitanques. En contraste, los planeadores podían entregar tropas y equipos con mayor precisión en una zona reducida, permitiendo una concentración inmediata de fuerza en el objetivo.
Capacidad y formación
Para sacar partido de esta técnica se necesitó personal especializado. Durante la guerra, por ejemplo, Estados Unidos contó con unos 6.000 pilotos de planeadores entrenados (número citado en la documentación histórica estadounidense). A menudo pilotos que no habían completado el entrenamiento para aviones propulsados recibían una segunda oportunidad como pilotos de planeadores; su labor exigía valentía y un alto grado de habilidad en aterrizajes de precisión.
Transporte de material pesado
Se desarrollaron planeadores de mayor tamaño capaces de llevar cañones antitanque, piezas antiaéreas, vehículos ligeros como jeeps y, en algunos programas experimentales, vehículos de peso relativamente mayor —por ejemplo, tanques ligeros (por ejemplo, el tanque Tetrarch). Este tipo de carga aumentó considerablemente la capacidad operacional de las fuerzas aerotransportadas.
Declive y legado
Tras la guerra el uso de planeadores disminuyó rápidamente. En la época de la Guerra de Corea los helicópteros comenzaron a sustituirlos en gran medida: los helicópteros permiten inserciones y extracciones más precisas, reembarque rápido y evacuar bajas, ventajas clave frente a los planeadores de una sola dirección. Además, los avances en sistemas de lanzamiento y paracaídas de carga han hecho posibles entregas más fiables de cargas pesadas desde aviones en vuelo.
Hoy en día los planeadores militares han quedado casi en desuso operativo. Su empleo se limita a ocasiones muy concretas: ejercicios, demostraciones históricas y usos muy puntuales por parte de fuerzas especiales que requieren una inserción extremadamente silenciosa y de bajo perfil. En términos de innovación, su principal legado fue demostrar la importancia de la movilidad estratégica por aire y estimular el desarrollo de aeronaves y técnicas que hoy son rutina en el transporte aéreo militar.
Conclusión
Los planeadores militares fueron un recurso clave en la Segunda Guerra Mundial para lograr inserciones precisas y para transportar equipos que no podían lanzarse en paracaídas. A pesar de su eficacia táctica en determinados escenarios, su fragilidad y la aparición de alternativas más seguras y reutilizables, como los helicópteros y mejoras en el lanzamiento por aire, dejaron a los planeadores relegados a un papel histórico y ocasional en la actualidad.
Un planeador Waco CG-4 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué tipo de aviones son los planeadores militares?
R: Los planeadores militares son una variante del planeador común y no tienen motor.
P: ¿Cómo se utilizaron los planeadores militares durante la Segunda Guerra Mundial?
R: Durante la Segunda Guerra Mundial, los planeadores militares eran remolcados al aire por aviones militares de transporte o bombarderos y luego soltados cerca de las líneas del frente para aterrizar en cualquier terreno abierto conveniente cerca de su objetivo.
P: ¿Qué materiales se utilizaban para fabricar planeadores militares?
R: Los planeadores militares se fabricaban con materiales comunes y baratos, como la madera, porque se consideraban desechables.
P: ¿Cómo se referían a sí mismas las tropas que aterrizaban en planeador?
R: Los pilotos se referían a sí mismos como "blancos de remolque" mientras que los soldados se referían a los planeadores como "ataúdes voladores".
P: ¿Qué ventajas tenían los planeadores militares sobre los paracaidistas?
R: Los planeadores tenían ciertas ventajas sobre los paracaidistas en el sentido de que podían aterrizar tropas y equipos con precisión en la zona de aterrizaje objetivo, eran silenciosos y difíciles de identificar para el enemigo. También permitían desembarcar equipos más pesados, como cañones antitanque, cañones antiaéreos, vehículos pequeños, como jeeps, y tanques ligeros (por ejemplo, el tanque Tetrarch) con más precisión que los paracaídas.
P: ¿Cuántos pilotos entrenados tenía Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial?
R: Estados Unidos tenía unos 6.000 pilotos entrenados durante la Segunda Guerra Mundial.
P: ¿Se siguen utilizando hoy en día los planeadores militares?
R: Los planeadores militares sólo son utilizados hoy en día por las fuerzas especiales para misiones de inserción silenciosas y a pequeña escala debido a los avances en la tecnología de los helicópteros que permiten lanzar incluso tanques ligeros en paracaídas con más precisión que antes.
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