Un volante de inercia es un disco o rueda maciza acoplado a un eje giratorio. Su objetivo principal es almacenar energía cinética durante la rotación y liberarla cuando sea necesario.

Al comportarse como una masa rotatoria, el volante tiende a mantener constante la velocidad del eje frente a variaciones de par. Por ello se emplea a menudo en motores que funcionan con pistones, donde la entrega de par es pulsante y puede provocar oscilaciones de velocidad.

Principio de funcionamiento

Para poner en giro una rueda hace falta energía; con poca fricción (buenos rodamientos) esa energía se conserva durante mucho tiempo y puede recuperarse cuando se requiere. La energía almacenada depende de la masa, la velocidad angular y del radio de la masa. Si se denotan M, ω {\displaystyle \omega } y R, la energía es proporcional a M·ω²·R² en configuraciones habituales; el diseño busca concentrar masa en el borde para maximizar el almacenamiento. {\displaystyle \omega }

Aplicaciones y ejemplos

  • Estabilización de la velocidad en motores de pistón y maquinaria industrial.
  • Recuperación de energía en vehículos: algunos autobuses emplean un volante que absorbe energía al frenar y la devuelve al arrancar; para reducir el peso se utilizan materiales resistentes que permiten velocidades de giro muy altas.