La Primera República de Armenia (1918–1920) fue el primer establecimiento moderno de una república armenia. El estado se proclamó el 28 de mayo de 1918, tras el colapso del imperio zarista ruso, debilitado y desorganizado por la Revolución Rusa de 1917, y en el contexto de la desintegración del poder imperial en el Cáucaso. Sus fronteras inmediatas incluían a la República Democrática de Georgia al norte, al Imperio Otomano al oeste, el Imperio Persa al sur y la República Democrática de Azerbaiyán al este. La capital fue Ereván (Yereván), que se convirtió en el centro político y administrativo del nuevo Estado.
Contexto histórico
El surgimiento de la Primera República armenia hay que entenderlo dentro de varios procesos simultáneos: el derrumbe del orden imperial ruso, las ofensivas otomanas en el Cáucaso tras el tratado de Brest-Litovsk (marzo de 1918), y las secuelas del conflicto y del genocidio de 1915–1917 en el Imperio Otomano, que provocaron desplazamientos masivos y una grave crisis humanitaria. Entre abril y mayo de 1918 la Federación Transcaucásica se disolvió y las tres repúblicas transcaucásicas —Armenia, Georgia y Azerbaiyán— proclamaron su independencia en distintas fechas.
Proclamación y defensa
La república se proclamó formalmente el 28 de mayo de 1918. En los días previos, unidades armenias y milicias locales lograron detener el avance otomano en batallas decisivas como Sardarabad, Bash Abaran y Karakilisa; esos enfrentamientos impidieron la caída completa del territorio donde se constituiría la nueva república. Figuras clave en la defensa y en la organización inicial del Estado fueron líderes locales y dirigentes del movimiento nacional armenio, entre ellos Aram Manukian, considerado un impulsor de la creación del Estado.
Gobierno, política y sociedad
El partido dominante durante la mayor parte de la corta existencia de la república fue la Federación Revolucionaria Armenia (Dashnaktsutiún). La joven república tuvo que formar instituciones básicas en condiciones extremadamente difíciles: oleadas de refugiados, hambruna, enfermedades y la falta de reconocimiento y apoyo internacional suficiente. Aun así, se crearon órganos gubernamentales, se intentó organizar la administración territorial, la educación y la asistencia social; en 1919 se fundaron instituciones culturales y educativas importantes en Ereván.
- Jefes de gobierno y líderes: la república estuvo gobernada por varios primeros ministros y líderes políticos a lo largo de 1918–1920 (entre ellos Hovhannes Katchaznouni, Alexander Khatisian y, al final, Simon Vratsian), con el respaldo político de la Dashnaktsutiún.
- Economía y sociedad: la economía quedó destrozada por la guerra y los desplazamientos; la moneda y los intercambios se vieron afectados, y gran parte del esfuerzo gubernamental se orientó a la ayuda humanitaria y a la reconstrucción.
Crisis internacional y caída
La república permaneció en situación precaria por las disputas territoriales con Azerbaiyán (especialmente por regiones como Najicheván y partes de Zanguezur) y por la presión militar de Turquía. En 1920 estalló la guerra turco-armenia (septiembre–octubre de 1920), que debilitó aún más al Estado. A esto se sumó la ofensiva bolchevique en la región: en noviembre de 1920 las fuerzas soviéticas tomaron el control de Ereván y, el 2 de diciembre de 1920, la República fue sustituida por el gobierno soviético armenio, integrándose posteriormente en la Transcaucasian SFSR y, más tarde, en la República Socialista Soviética de Armenia.
Legado
Aunque su existencia fue breve, la Primera República de Armenia dejó un legado importante: estableció las bases administrativas del Estado armenio moderno, consolidó a Ereván como capital y organizó las primeras estructuras culturales y educativas del país independiente. También marcó una experiencia política propia en medio de la reconfiguración posimperial del Cáucaso. La memoria de aquellos años sigue siendo un elemento central en la identidad política e histórica de la Armenia contemporánea.