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Afinidad electrónica

La afinidad electrónica es el cambio de energía cuando un átomo gaseoso neutro gana un electrón y forma un anión; ayuda a explicar reactividad, tendencias periódicas y transferencia de electrones.

Resumen

La afinidad electrónica describe el cambio de energía que acompaña la adición de un electrón a un átomo aislado y neutro en fase gaseosa para formar un ion negativo. El término suele referirse a la primera afinidad electrónica, es decir, a la incorporación de un solo electrón a un átomo neutro. Distintos manuales usan convenciones de signo opuestas: algunos presentan la energía liberada como un valor positivo, mientras que otros expresan el cambio de energía como un valor negativo. Para una introducción general, véanse fuentes introductorias de química.

Medición y convenciones

Los valores se determinan experimentalmente mediante métodos como experimentos con haces, espectroscopia y ciclos termoquímicos, y también pueden estimarse por cálculos de química cuántica. Como las mediciones en fase gaseosa aislada evitan los efectos del disolvente y de la red cristalina, las afinidades electrónicas en fase gaseosa son la referencia estándar. Cuando se añade un electrón a un átomo que ya posee carga negativa, la segunda afinidad electrónica suele ser endotérmica debido a la repulsión electrostática.

Tendencias periódicas y factores que la controlan

A lo largo de un período, de izquierda a derecha, la afinidad electrónica por lo general se vuelve más exotérmica (los átomos aceptan electrones con mayor facilidad) debido al aumento de la carga nuclear efectiva y al menor radio atómico. Al descender en un grupo, la tendencia suele disminuir porque los electrones añadidos quedan más lejos del núcleo y experimentan un mayor apantallamiento. Varios factores influyen en su valor:

  • Carga nuclear y carga efectiva percibida por el electrón añadido
  • Apantallamiento electrónico por las capas internas
  • Radio atómico y tipo de orbital que recibe el electrón (s, p, d)
  • Repulsión electrón-electrón y configuración electrónica del subnivel

Para una discusión breve de las tendencias, consulte referencias sobre propiedades atómicas y resúmenes de tendencias periódicas.

Historia y desarrollo

El interés por las afinidades electrónicas creció junto con los avances en espectroscopia y espectrometría de masas en el siglo XX, que permitieron el estudio directo de los iones negativos y de sus energías de formación. La mejora de las técnicas experimentales y de los métodos computacionales fue refinando progresivamente los valores informados y aclarando excepciones a las tendencias simples. Las revisiones históricas y las técnicas de medición se examinan en textos y artículos especializados sobre métodos experimentales.

Importancia, ejemplos y distinciones

La afinidad electrónica ayuda a predecir el comportamiento químico: los elementos con afinidades exotérmicas grandes tienden a formar aniones estables y a participar en reacciones de transferencia de electrones. Los halógenos son ejemplos clásicos de alta afinidad electrónica; los gases nobles tienen afinidades muy bajas o, en la práctica, desfavorables. El concepto es importante en ámbitos que van desde la química inorgánica y la ciencia de materiales hasta la química atmosférica y el dopaje de semiconductores. Para aplicaciones y más ejemplos, véanse discusiones aplicadas.

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Autor

AlegsaOnline.com Afinidad electrónica

URL: https://es.alegsaonline.com/art/30729

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