Una constelación es un conjunto de estrellas que las personas unen visualmente para formar una figura familiar en la esfera celeste. Distintas culturas han interpretado estos patrones estelares como animales, personajes de la mitología u objetos cotidianos; la misma disposición de estrellas puede tener significados muy distintos de una tradición a otra.

Nombres y ejemplos

Muchas constelaciones de la tradición occidental toman sus nombres de la mitología clásica o de relatos antiguos. Entre los ejemplos más conocidos están:

Historia y definición moderna

El término procede de elementos latinos que significan «juntos» más «estrellas». Muchos de los nombres y relatos occidentales familiares se heredaron de la astronomía griega y de fuentes clásicas posteriores. A lo largo de los siglos, marineros y agricultores también usaron las constelaciones para marcar las estaciones y orientarse.

En la astronomía moderna, el cielo se ha dividido en un conjunto fijo de regiones, cada una asignada a una constelación. Las autoridades internacionales establecieron una lista oficial y definieron límites precisos para que cada punto del cielo pertenezca a una de las 88 constelaciones reconocidas.

Los navegantes y catalogadores de estrellas europeos añadieron constelaciones que solo aparecen desde latitudes del sur; por ejemplo, la constelación Antlia recibe su nombre de una bomba de aire — un dispositivo desconocido para los antiguos en Europa, pero incorporado más tarde al nombrar las estrellas del cielo austral.

El Zodiaco

Un grupo especial de constelaciones se extiende a lo largo del plano de la eclíptica y se conoce en conjunto como el Zodiaco. La trayectoria aparente del Sol lo lleva a través de estas constelaciones a lo largo de un año. Desde el punto de vista astronómico, el Sol también pasa por la constelación de Ofiuco, el portador de una serpiente, pero Ofiuco no suele incluirse entre los doce signos usados en la mayoría de los sistemas astrológicos.