Common Ground es una organización de servicios sociales sin ánimo de lucro fundada en 1990 en Nueva York por Rosanne Haggerty. Su objetivo principal es proporcionar vivienda permanente y servicios de apoyo a personas sin techo y a otras poblaciones vulnerables. La filosofía central de Common Ground se basa en la idea de que ofrecer una vivienda estable es tanto más humano como más rentable que mantener a las personas en refugios temporales, celdas de las cárceles o habitaciones hospitalarias. También defienden que las personas con problemas psiquiátricos u otras dificultades pueden gestionar mejor sus condiciones cuando cuentan con un lugar seguro donde vivir.
El modelo de vivienda
El modelo de Common Ground combina vivienda permanente con servicios integrados en el propio edificio o en su entorno inmediato. Esto incluye atención social y sanitaria, gestión de casos, apoyo para el empleo y la reinserción, y espacios comunitarios que promueven la convivencia. La organización suele recuperar y rehabilitar edificios históricos o infrautilizados, transformándolos en unidades habitacionales dignas y en barrios mixtos donde conviven personas con y sin subsidios públicos. Como dice Haggerty, "se trata de crear una pequeña ciudad, más que un simple edificio": una verdadera sociedad mixta que trabaja con muchas personas diferentes.
Financiación e innovación
Common Ground ha utilizado lo que se describe como financiación creativa: combinar créditos fiscales, subvenciones públicas, préstamos bancarios y colaboraciones con entidades privadas para que los proyectos sean viables económicamente. Este enfoque de alianzas público-privadas y la reutilización de edificios han permitido ampliar el impacto sin depender exclusivamente de fondos estatales tradicionales.
Impacto y resultados
Desde su creación, la organización ha desarrollado más de 2.000 viviendas para personas sin hogar. Estudios y evaluaciones de programas similares muestran que la vivienda con apoyo disminuye el uso de servicios de emergencia, reduce estancias hospitalarias y las interacciones con el sistema penal, y mejora la estabilidad y la salud a largo plazo de los residentes. Además, muchos responsables de políticas públicas han adoptado elementos del enfoque de Common Ground en programas municipales y nacionales por su relación coste-efectividad.
Reconocimientos y difusión
El trabajo de Rosanne Haggerty fue reconocido en 2001 cuando fue seleccionada como ganadora de la MacArthur Fellowship. La Fundación MacArthur elogió su labor por salvar y rehabilitar edificios históricos, así como por desarrollar formas nuevas de colaborar con bancos y otras instituciones que financian la vivienda. El modelo de Common Ground ha servido de inspiración para iniciativas similares en otras ciudades y países, promoviendo la idea de la vivienda como primer paso esencial para atender la emergencia social que supone la falta de hogar.
Desafíos y consideraciones
- Financiación a largo plazo: mantener servicios integrados requiere ingresos estables y coordinación entre múltiples actores.
- Oposición local: en ocasiones hay resistencias vecinales (fenómeno NIMBY) cuando se proponen proyectos en ciertos barrios.
- Mantenimiento y calidad: la rehabilitación de inmuebles antiguos exige inversión continua para garantizar seguridad y dignidad.
- Escalabilidad: replicar el modelo a gran escala implica adaptar estrategias a contextos locales y asegurar recursos públicos sostenibles.
En conjunto, Common Ground representa un enfoque pragmático y humano para abordar la falta de vivienda: prioriza la permanencia en una vivienda digna y el acceso a apoyos integrados, con resultados que muestran beneficios tanto para las personas atendidas como para el sistema público en su conjunto.