El vidrio antibalas, o vidrio resistente a las balas, es un tipo de material fuerte y transparente que resiste las balas. La protección completa contra todas las armas no es posible.

Suele estar hecho de dos o más tipos de material, uno duro y otro blando. La capa más blanda hace que el cristal sea más elástico, por lo que puede flexionarse (doblarse) en lugar de romperse. Debe haber una visión clara a través del cristal. El grosor del cristal antibalas varía entre tres cuartos de pulgada y tres pulgadas.

Un método muy popular es pegar una lámina de plástico especial a la superficie interior de un cristal normal. Este "laminado de seguridad" se adhiere al cristal con un adhesivo. Así se consigue una protección similar a la del cristal antibalas de varias capas. La transparencia es mejor, no hay tintes; el grosor y el peso se reducen hasta un 50-70%. El laminado puede pegarse en las ventanas existentes, lo que se denomina "retrofit".