Brithenig es una lengua construida por el neozelandés Andrew Smith en 1996. La idea que subyace es la de preguntarse cómo habría sido la lengua galesa si hubiera sido una lengua románica en lugar de celta: una lengua hermana del francés, el español y el italiano, pero que se parece mucho al galés. Desempeña un papel fundamental en el mundo inventado de Ill Bethisad, en el que el latín sustituyó al celta antiguo como lengua hablada por los habitantes de Gran Bretaña, dando paso así al desarrollo del Brithenig.

El Brithenig es el ejemplo más conocido del llamado grupo de "lenguas alternativas", lenguas que podrían haber existido si la historia hubiera sido diferente. Otro ejemplo muy conocido es el wenedyk, que hace lo mismo con el polaco que el brithenig con el galés.