Harriet Tubman (nacida Araminta Ross; c. 1820 o 1821 - 10 de marzo de 1913) fue una trabajadora afroamericana antiesclavista y humanitaria. También fue espía de la Unión y la primera mujer negra que dirigió una misión estadounidense durante la Guerra Civil. Nació en la esclavitud, pero escapó. A lo largo de su vida, realizó diecinueve viajes y ayudó a escapar a más de 300 esclavos mediante el uso del Ferrocarril Subterráneo. Su historia es ejemplo de valentía, fe y entrega al bienestar de otros.

Primeros años y lesiones

Cuando Tubman era una niña en el condado de Dorchester, Maryland, fue azotada y golpeada por muchos amos diferentes. En su juventud, un capataz enfadado lanzó una pesa metálica que, al intentar golpear a otra esclava, golpeó accidentalmente la cabeza de Tubman. Ese golpe le provocó convulsiones, dolores de cabeza crónicos y episodios de pérdida de conciencia acompañados de visiones y sueños intensos. Tubman interpretó muchas de esas visiones como mensajes de Dios y las utilizó para tomar decisiones importantes en su vida. Estas secuelas la acompañaron toda la vida y condicionaron tanto su salud como su fuerte espiritualidad.

Escape y labor en el Ferrocarril Subterráneo

En 1849, Araminta Ross escapó a Filadelfia, donde las leyes y comunidades libres le ofrecieron refugio. Tras cambiar su nombre a Harriet (nombre que adoptó en honor a su madre y al marido libre con el que se había casado, John Tubman), decidió volver al sur para rescatar a su familia y a otras personas esclavizadas. Con el tiempo, guió a docenas de personas hacia la libertad. Realizó diecinueve viajes en total y ayudó a liberar a más de 300 personas. Para protegerse ella y a quienes conducía, utilizaba rutas secretas, casas de acogida, señales en canciones y disfraces; raramente dejó pistas y, según los relatos, nunca perdió a un "pasajero". Los dueños de esclavos ofrecían recompensas por la captura de los fugitivos, pero Tubman logró evadir la persecución gracias a su prudencia y red de aliados.

Participación en la Guerra Civil

Cuando comenzó la Guerra Civil, Tubman se ofreció al servicio del ejército de la Unión. Empezó trabajando como cocinera y enfermera para las tropas, atendiendo a heridos y enfermos; más tarde, por su conocimiento del territorio y de las comunidades negras del sur, fue contratada como exploradora, guía y espía. En junio de 1863 dirigió la famosa incursión del río Combahee, una operación militar en la que, junto con fuerzas de la Unión, ayudó a liberar a más de 700 personas esclavizadas en Carolina del Sur. Esa operación consolidó su reputación como líder militar y defensora de la libertad.

Vida después de la guerra y activismo

Tras el conflicto, Tubman se estableció en su hogar familiar en Auburn, Nueva York, donde cuidó de sus padres y trabajó en favor de las comunidades negras y de las mujeres. En 1869 se casó con Nelson Davis, un veterano de la Unión; Davis murió años después y Tubman vivió viuda enfrentando dificultades económicas. Luchó por una pensión por su servicio en la guerra y, pese a las trabas burocráticas, consiguió apoyo eventual del gobierno federal.

Tubman también participó activamente en el movimiento por el derecho al voto de las mujeres, colaborando con líderes sufragistas y hablando en mítines para pedir igualdad y justicia para mujeres negras y blancas. Además, ayudó a fundar y financiar el hogar para ancianos afroamericanos en Auburn conocido como el Harriet Tubman Home for the Aged, destinado a cuidar a personas mayores de la comunidad que tenían pocos recursos.

Legado

Harriet Tubman murió el 10 de marzo de 1913 y fue enterrada en el cementerio Fort Hill de Auburn. Su vida y su obra han inspirado libros, películas, monumentos y programas educativos. Es recordada no solo como conductora del Ferrocarril Subterráneo y combatiente en la Guerra Civil, sino como una figura central en la lucha por la libertad, los derechos humanos y el sufragio femenino.

  • Nombre de nacimiento: Araminta Ross (apodada "Minty").
  • Actividad anti-esclavista: 19 viajes de rescate y más de 300 personas liberadas.
  • Servicio en la Guerra Civil: cocinera, enfermera, exploradora y espía; líder en la incursión del río Combahee.
  • Activismo posterior: defensora del sufragio femenino y creadora de un hogar para ancianos afroamericanos en Auburn.

Hoy, Harriet Tubman sigue siendo un símbolo de resistencia y compasión. Su vida recuerda la importancia de la valentía individual y del trabajo colectivo para alcanzar la justicia.