Vértigo paroxístico benigno en niños: qué es y cómo reconocerlo
Vértigo paroxístico benigno en niños: descubre síntomas, edades de aparición, causas y cuándo acudir al pediatra para diagnóstico y manejo oportuno.
El vértigo paroxístico benigno de la infancia (BPVC, por sus siglas en inglés) es un problema médico que se da en los niños. "Benigno" significa "inofensivo"; "paroxístico" significa que algo viene y va de repente; y "vértigo" significa "mareo". Así que el BPVC es un mareo inofensivo en los niños que aparece y desaparece de repente.
El mareo suele hacer que los niños sientan que se mueven o dan vueltas, o que el interior de su cabeza se mueve o da vueltas.
Por lo general, la CVPB comienza en los niños entre los dos y los cinco años de edad. Suele desaparecer a la edad de ocho años. Pero en algunos niños, la CVPB puede comenzar cuando son mucho más jóvenes (desde unos pocos meses) o mayores (hasta los 12 años).
La VBP es la causa más común de mareo en los niños que no tienen pérdida de audición o una enfermedad del oído diagnosticada. Es un problema común que le ocurre a cerca del 2,6% de los niños (26 de cada 1.000 niños).
Síntomas habituales
- Sensación de giro o movimiento que comienza y termina de forma brusca.
- Irritabilidad, llanto inconsolable o rechazo a caminar durante el episodio.
- Inestabilidad al ponerse de pie o caminar, tendencia a caerse.
- Nistagmo (movimiento involuntario de los ojos) en algunos casos.
- Náuseas y vómitos en episodios más intensos.
- Palidez o sudor frío durante el ataque.
Duración y frecuencia
Los episodios suelen durar desde segundos hasta varios minutos, aunque en algunos niños pueden prolongarse hasta una hora. La frecuencia varía: algunos niños tienen ataques esporádicos (semanas o meses entre ellos) y otros los tienen de forma más frecuente durante un periodo de meses.
Causas y relación con la migraña
No se conoce por completo la causa del vértigo paroxístico benigno infantil. Se cree que está relacionado con la maduración del sistema vestibular y que en muchos casos representa una manifestación precoz de la migraña (es decir, puede ser un "precoz" de la migraña vestibular en la adolescencia o la edad adulta). Es frecuente que exista antecedente familiar de migraña o mareos.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico es clínico, basado en la historia y en la observación de los episodios. El pediatra o el especialista (otorrinolaringólogo o neurólogo pediátrico) evaluará:
- Descripción detallada de los episodios (duración, frecuencia, desencadenantes, síntomas acompañantes).
- Exploración neurológica y examen otorrinolaringológico para descartar otras causas.
- Pruebas auditivas si se sospecha pérdida de audición.
En niños con síntomas atípicos o hallazgos anormales en la exploración (p. ej., déficits neurológicos persistentes, pérdida de audición, crisis convulsivas, empeoramiento progresivo) se pueden solicitar pruebas complementarias como audiometría, estudios vestibulares, resonancia magnética (RM) o electroencefalograma (EEG) según la sospecha clínica.
Diferencias con otras condiciones
Es importante distinguir el VPBI de otras causas de vértigo o desestabilización en niños, como:
- Vértigo posicional paroxístico benigno (más frecuente en adultos).
- Neuritis vestibular o laberintitis (suelen acompañarse de alteraciones auditivas o infecciosas).
- Infecciones del oído medio en edad infantil.
- Trastornos neurológicos (convulsiones, lesiones cerebrales) —se sospechan si hay signos neurológicos focales.
- Problemas cardiacos o metabólicos que causen mareo o desmayo.
Tratamiento y manejo
- Tranquilidad y observación: dado que la condición es benigna, muchas veces basta explicar a los padres la naturaleza del problema y vigilar la evolución.
- Manejo del episodio agudo: colocar al niño en un lugar seguro, ayudarle a recostarse o sentarse, evitar movimientos bruscos y ofrecer líquidos si no vomita.
- Medicamentos: se usan con cautela. En episodios agudos intensos pueden emplearse antieméticos o fármacos para el vértigo bajo prescripción médica. El uso prolongado de fármacos no es la norma; en casos muy frecuentes o discapacitantes se valorará tratamiento profiláctico, habitualmente con pautas que indica un especialista.
- Seguimiento: documentar episodios (diario de síntomas), identificar posibles desencadenantes (cambios de postura, sueño insuficiente, estrés) y programar controles periódicos.
Cuándo acudir a urgencias o al especialista
Debe solicitarse atención médica urgente si durante un episodio aparecen:
- Déficits neurológicos focales (dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo).
- Pérdida de conciencia, convulsiones o movimientos anormales persistentes.
- Vómitos continuos que impiden la hidratación.
- Fiebre alta, rigidez de nuca o signos de infección grave.
- Pérdida de audición súbita o cambios auditivos importantes.
Consejos prácticos para padres
- Mantener la calma; explique al niño que el episodio pasará.
- Registrar cada episodio: duración, síntomas, posibles desencadenantes y antecedentes familiares de migraña.
- Asegurar un entorno seguro para evitar caídas durante un ataque.
- Cuidar el sueño, la hidratación y la alimentación del niño, ya que la falta de sueño o el estrés pueden favorecer los episodios.
- Consultar con el pediatra si los episodios son muy frecuentes, prolongados o cambian su patrón.
Pronóstico
El pronóstico es bueno: la mayoría de los niños mejoran o se recuperan completamente hacia los 8 años, aunque algunos pueden presentar migraña en la adolescencia o en la edad adulta. El VPBI no suele dejar secuelas permanentes.
Si tienes dudas sobre un episodio de vértigo en tu hijo o su comportamiento durante los ataques, consulta con el pediatra para una evaluación personalizada y, si procede, derivación a otorrinolaringología o neurología pediátrica.
Causa
Los médicos no saben con certeza qué causa la CVPB. Algunos médicos creen que está relacionada con problemas del oído interno que afectan al equilibrio. Por ejemplo, algunos médicos piensan que la CVPB es similar a otro trastorno que suele darse en adultos mayores de 50 años. Este trastorno se llama vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB). El VPPB es un "trastorno vestibular", es decir, un trastorno del oído interno que afecta al equilibrio.
Otros médicos creen que la CVPB está relacionada con las migrañas, pero la mayoría de los niños con CVPB no sufren dolores de cabeza.
Signos y síntomas
- Nistagmo (a veces llamado "ojos bailarines"): Movimientos oculares rápidos e incontrolables. Estos movimientos oculares pueden ocurrir por sí solos o ser causados por la mirada fija. Cuando un niño con VBP no tiene otros síntomas, puede tener nistagmo posicional, que se produce cuando la cabeza está en una posición determinada.
- Náuseas: Sensación de vomitar.
- Vómitos: Vómitos.
- Ataxia de la marcha: Problemas para caminar debido a que un problema médico (como el CVP) hace que los músculos no trabajen juntos. Este síntoma puede ser más difícil de ver en los bebés que aún no pueden caminar.
- Desequilibrio postural: Tener problemas para mantener el equilibrio, lo que hace que sea difícil mantenerse erguido. Este síntoma puede ser más difícil de observar en los bebés que aún no pueden ponerse de pie.
- Parecer asustado: Los niños pueden parecer asustados debido a los síntomas físicos que les provoca la CVP, como la pérdida de equilibrio y los mareos.

Nistagmo optocinético horizontal (de lado a lado). Los ojos también pueden moverse hacia arriba y hacia abajo (nistagmo optocinético vertical).

Esto muestra el aspecto del oído interno, el sistema vestibular es la parte coloreada. El oído interno es la parte del oído que está dentro de la cabeza de una persona.
Diagnóstico
Para que un médico diagnostique el vértigo paroxístico benigno de la infancia, todas estas cosas deben ser ciertas:
- El niño ha tenido al menos cinco ataques de vértigo.
- El niño tiene mucho vértigo; el mareo se produce de repente y desaparece después de unos minutos o unas horas.
- El niño tuvo un examen neurológico normal (que comprueba si hay problemas en el funcionamiento del cerebro)
- El niño tenía funciones audiométricas y vestibulares normales entre los ataques (esto significa que entre los ataques, el niño tenía una audición normal, y no había problemas evidentes con los oídos internos)
- El niño tenía una electroencefalografía (EEG) normal (se trata de una prueba que busca una actividad eléctrica inusual en el cerebro).
Diagnósticos diferenciales
Los diagnósticos diferenciales son diferentes trastornos médicos que pueden causar los mismos síntomas. Cuando un médico pregunta cuáles son los diagnósticos diferenciales de la CVP, se está preguntando "¿qué otra enfermedad podría causar estos síntomas? ¿Qué otra cosa podría ser?". Antes de que el médico haga un diagnóstico definitivo, debe pensar en qué otros trastornos médicos tienen los mismos síntomas o síntomas similares, y asegurarse de que uno de ellos no es el problema.
Algunos de los diagnósticos diferenciales de la CVPB son:
- Tumor de la fosa posterior: Un tumor en la parte del cerebro que está en o cerca de la parte inferior del cráneo. Los tumores de la fosa posterior se dan más en los niños que en los adultos. Alrededor del 54%-70% de todos los tumores cerebrales que padecen los niños comienzan en la fosa posterior.
- Anomalías de la columna cervical: Problemas en la parte de la columna vertebral del cuello.
- Trastornos otológicos: Problemas en el interior de los oídos.
- Epilepsia occipital benigna: Un tipo de epilepsia que la mayoría de los niños superan.
- Trastornos metabólicos: Problemas con la forma en que el cuerpo produce energía a partir de los alimentos.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es el vértigo paroxístico benigno de la infancia (VPB)?
R: El VPB es un problema médico que se produce en los niños. Se trata de un mareo inofensivo que aparece y desaparece repentinamente.
P: ¿Cómo hace sentir el VPB a los niños?
R: El mareo suele hacer que los niños sientan que se mueven o dan vueltas, o que el interior de su cabeza se mueve o da vueltas.
P: ¿A qué edad suele empezar la CVPB?
R: Por lo general, la CVPB comienza en los niños entre los dos y los cinco años de edad. Suele desaparecer a los ocho años. Pero puede empezar a los pocos meses o a los 12 años.
P: ¿Es común la CVPB entre los niños?
R: Sí, es un problema común que le ocurre a cerca del 2,6% de los niños (26 de cada 1.000).
P: ¿Tener una pérdida de audición o una enfermedad del oído aumenta la probabilidad de padecer la CVPB?
R: No, es la causa más común de vértigo en los niños que no tienen pérdida de audición ni una enfermedad del oído diagnosticada.
P: ¿Existe algún tratamiento para la CVPB?
R: Sí, hay tratamientos disponibles para controlar los síntomas asociados a la CVPB, como los medicamentos y la terapia de rehabilitación vestibular.
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